El riesgo de consumir poca vitamina D

Un estudio reciente advierte sobre las consecuencias que puede tener en la salud la falta de un consumo adecuado de vitaminas.

La exposición al sol por 10 minutos, tres o cuatro veces a la semana, con ciertos cuidados puede ser benéfica para la salud.
La exposición al sol por 10 minutos, tres o cuatro veces a la semana, con ciertos cuidados puede ser benéfica para la salud.
Crédito: Shutterstock
Por TELEMUNDO LOCAL 4 de septiembre de 2014

Por años la deficiencia en el consumo de vitamina D se asoció con problemas óseos –osteoporosis y raquitismo, entre ellos–, después se le reconoció cierta influencia en el aumento de peso, pero recientes estudios dan mucho más qué pensar: revelan que quienes tienen bajos niveles sanguíneos de ella tienden a morir de manera prematura.


Los estudios explican que los bajos niveles de esa vitamina están asociados con un alto riesgo de generar cáncer de seno o de otros tipos, así como desarrollar enfermedades coronarias.

Los resultados de esta investigación fueron publicados por The American Journal of Public Health, donde se indica que aún no es posible determinar cuál sería el porcentaje adecuado de vitamina D que debe haber en el organismo.

De acuerdo con lo evaluado en el estudio, los datos agrupados por investigadores en 32 ejercicios arrojaron que personas con un nivel por debajo de 9 nanogramos por mililitro de sangre tenían casi el doble del riesgo de muerte prematura en comparación con aquellos con niveles de 50 o más alto. Sin embargo, las cifras últimas no advierten sobre algún privilegio extra por alto consumo.

Para la investigación se tomaron en cuenta factores como la edad, actividad física, raza, si se trata de fumadores o no, entre otras variables.

Al principio, los investigadores pretendían comprobar 17 hipótesis, pero prevaleció la variable relacionada con el riesgo de muerte prematura.

Tras conocerse el resultado, muchos se preguntaron si la gente debe tomar suplementos para elevar sus niveles de vitamina D.

El investigador principal y autor del estudio, Cedric F. Garland, profesor de medicina familiar y preventiva de la Universidad de California, San Diego, dijo que había poco peligro en tomar suplementos de vitamina D, "mientras los niveles se mantengan por debajo de 200 nanogramos por mililitro de sangre".

Sin embargo, otras voces científicas consideran que lo mejor para las personas es obtener su dosis diaria de vitamina D a través de formas naturales, como ocurría hasta ahora.

¿Dónde se encuentra la vitamina D?

La vitamina D que en realidad no es una vitamina, sino una potente hormona esteroide neurorreguladora que influye en casi el 10 por ciento de todos los genes del organismo, tiene su mejor fuente de provisión en los rayos del sol.

Pero no se trata de pasar largas horas expuestos a los rayos solares y sin protección, sino buscar hacerlo unos 10 minutos, tres o cuatro días a la semana, y en momentos en que el astro rey no se asoma en toda su potencia.

Esta exposición hará que la vitamina D producida en la piel se almacene el tejido adiposo y los músculos para ser utilizada por el organismo, lo que ha dejado de ocurrir ante el miedo de generar una posible enfermedad en la piel, a la mayor cantidad de horas que se pasa dentro de oficinas y viviendas, y al uso contante de bloqueadores solares.

Otra fuente importante de vitamina D son los alimentos, como el pescado azul, el aceite de hígado de pescado, la margarina, la yema de huevo, leche y productos lácteos, u otra fuente de calcio, que es el que ayuda a fijarla en los huesos.