Vehículo y calor: trampa letal para niños y mascotas

En lo que va del año, al menos 21 niños han muertos encerrados en vehículos calientes en todo el país.

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    Calor y vehículos cerrados, riesgo latente para niños y mascotas

    Calor y vehículos cerrados, riego latente para niños

    (Publicado jueves 18 de julio de 2019)

    NUEVA YORK – El área triestatal se experimenta los que se considera la peor ola de calor del año, con temperaturas que alcanzarán los tres dígitos el fin de semana.

    Y durante el calor extremo, los niños y las mascotas pueden ser víctimas de descuido, del desconocimiento o del olvido. La Autoridad en el Tiempo advierte que un vehículo estacionado directamente bajo el sol puede convertirse en una trampa mortal en solo 60 minutos.

    Los pequeños pueden sufrir hipertermia potencialmente letal en vehículos cerrados durante días de calor sofocante.

    En lo que va del año, al menos 21 niños han muertos encerrados en vehículos calientes en toda la nación.

    Nuestro meteorólogo Pedro Montoro explica que la radiación solar impacta directamente el frente del vehículo. El calor por conducción se transmite dentro del carro, además del vapor caliente que emana del pavimento.

    En esas condiciones, en solo 30 minutos, la temperatura del vehículo puede alcanzar los 124 grados. En una hora, la temperatura alcanzaría los 133 grados. Los asientos pueden alcanzar temperaturas de entre 180 y 200 grados.

    ¿CUÁL ES EL LÍMITE DE CALOR QUE TOLERA EL CUERPO HUMANO?

    La temperatura normal corporal normal es de entre 97.5 y 98.9 grados Fahrenheit. El cuerpo humano sufre hipotermia cuando su temperatura está por debajo de los 95 grados.

    ¿Y la hipertermia? Es decir, cuando el cuerpo está demasiado caliente y se sufre golpe de calor. Esto ocurre cuando la temperatura corporal central está entre los 99.5 y los 100 grados.

    Una temperatura corporal por encima de los 104 grados sería mortal, por el daño que sufren las enzimas respiratorias.

    En Estados Unidos, las muertes por olas de calor se producen por lo que se conoce como “estrés térmico acumulado”, por días o semanas. El término se refiere a la exposiciones prolongada y constante a temperaturas de entre 86 y 95 grados.

    Los niños menores de dos años son más vulnerables debido a que sus cuerpos se calientan entre tres y cinco veces más rápido que los de un adulto.

    A los 113 grados puedes sufrir un golpe de calor si no te hidratas, una situación a la que se exponen jornaleros, trabajadores de la construcción, comerciantes ambulantes y otros trabajadores que realizan actividades vigorosas al aire libre.