segunda ola de coronavirus

Nueva Jersey vaticinó una segunda ola de COVID desde hace meses y así se preparó para afrontarla

Nueva Jersey almacenó decenas de millones de mascarillas, batas y otros equipos de protección personal en antelación a una segunda ola de coronavirus pronosticada desde hace meses en función de algunos modelos. 

Telemundo

Si bien Nueva Jersey almacenó decenas de millones de mascarillas, batas y otros equipos de protección personal en antelación a una segunda ola de coronavirus durante el otoño e invierno, el estado aún necesita millones más para cumplir sus objetivos de combatir la segunda ola de COVID-19, señaló el gobernador Phill Murphy el jueves.

Murphy dijo que confía en que Nueva Jersey tendrá suficientes suministros médicos para distribuir en hospitales, hogares de ancianos y otros sitios prioritarios tras la primera devastadora ola de coronavirus durante la primavera, momento en el cual el estado vio una gran escasez de suministros.

"Está aquí y estamos listos", dijo Murphy sobre los indicios de una segunda ola. 

El mandatario señaló que el estado cuenta con los siguientes suministros en el almacén: 

Mascarillas N95: 5,7 millones de una meta de 5,9 millones.  

Mascarillas quirúrgicas: 13,3 millones de una meta de 14,3 millones.

Protectores faciales: 1,3 millones de una meta de 2,15 millones.

Batas de hospital: 3,7 millones de una meta de 4,5 millones.

Guantes: 3,9 millones de una meta de 117 millones.

El gobernador contempla que el estado alcance las metas de suministros lo antes posible.

Las infecciones por COVID-19 aumentaron de forma significativa este mes, tal como lo habían predicho algunos modelos.

Nueva Jersey superó las 1,000 hospitalizaciones el miércoles por primera vez desde el 2 de julio.

Los nuevos casos también han aumentado en los últimos meses, desde un mínimo de 288 el 26 de agosto a entre 1.000 y 2.000 en la segunda quincena de octubre. Essex, Bergen, Passaic, Hudson, Union y otros condados del norte son ahora las zonas críticas de repunte de casos.

Bergen se convirtió el jueves en el primero de los 21 condados de Nueva Jersey en alcanzar 25.000 casos acumulados desde que comenzó la pandemia en marzo.

Sin embargo, el número de muertos sigue siendo más bajo desde la primavera, principalmente en un solo dígito cada día en comparación con las 200 a 500 muertes diarias a fines de marzo y la mayor parte de abril.

No es una sorpresa para los funcionarios de salud y el personal médico que el estado se enfrente a una segunda ola de coronavirus, un hecho que se pronosticó desde la primera crisis. 

"Esto no es algo que no esperábamos. Esperábamos que ocurriera una segunda ola en el otoño. Pero la pregunta es qué tan mal será. Eso significa cuál será pico y qué tan rápido llegamos a ese pico", dijo este meses a los reporteros el Dr. Shereef Elnahal, presidente y director ejecutivo de University Hospital, en Newark.

El Dr. Elnahal advirtió que el hospital ya estaba casi lleno con pacientes que no tenían COVID. Ahora las hospitalizaciones relacionadas con el virus están en aumento, lo que significa un nuevo desafío para las clínicas locales. 

"Las señales indican  que esto está a punto de empeorar", dijo el Dr. Elnahal. "Cuando se alcanzan niveles de 3 o 4% de positividad, se puede esperar incluso más hospitalizaciones. Y lo más preocupante, tuvimos una muerte por COVID-19 la semana pasada por primera vez en muchas semanas".

Murphy expresó la semana pasada que los funcionarios de salud ven una relación alarmante entre las grandes reuniones en hogares privados y el aumento de casos, por lo que instó a los residentes a seguir las pautas de los CDC "y no reunirse en una casa privada con nadie fuera de su familia inmediata".

A finales de septiembre, el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, expresó durante una reunión digital con el gobernador Murphy que el estado estaba “bien posicionado” para afrontar una segunda ola de coronavirus. Para entonces ya había vaticinado el aumento de casos debido al descenso de las temperaturas y la tendencia de los residentes a celebrar grandes reuniones en casa durante el otoño. 

Nueva Jersey continúa realizando las pruebas a unas 20.000 personas al día, pero esa cifra es menor per cápita en comparación con Nueva York o Connecticut, según datos analizados por la Universidad John Hopkins. La tasa de positividad del estado es de alrededor del 3.4%. Además los funcionarios estatales señalan que muchos de los nuevos casos se encuentran entre los jóvenes.

Las personas de entre 20 y 30 años son más propensas a transmitir el virus a sus padres o abuelos, aunque las personas en ese rango de edad tienen menos probabilidades de ser hospitalizados. 

CUÁL ES EL FOCO DE PROPAGACIÓN DE LOS NUEVOS CASOS 

El estado comenzó a mostrar los  primeros signos de una segunda ola tras la apertura de la economía local. El cambio más grande fue la autorización del consumo en el interior de los restaurantes y la apertura de las instituciones educativas. 

Lo que comenzó como brotes aislados en los campus universitarios y dentro de la comunidad judía ortodoxa en Lakewood durante las fiestas altas, ahora se ha convertido en una bola de nieve en una crisis en todo el estado, impulsada por lo que lo que Murphy dice son reuniones privadas en interiores en los 21 condados de Nueva Jersey.

Si bien los funcionarios estatales sostienen que no existe evidencia de que la mayor parte de los brotes recientes estén relacionados con el consumo en el  interior de restaurantes o la reapertura de las instituciones educativas, Murphy dijo en News 12 NJ el lunes por la noche que no aumentaría la capacidad del servicio en el interior a corto plazo, a pesar de las recientes declaraciones de que sí lo haría. 

Además, son pocos los casos que se han registrado en las escuelas. En total, alrededor del 60% de los distritos y escuelas autónomas ofrecen al menos algo de instrucción en persona. Hasta ahora, el estado ha reportado 22 brotes en sus más de 3,000 edificios escolares. Aún así, algunos distritos como Newark han pospuesto el regreso a las clases presenciales hasta 2021.

La situación marca una coyuntura crítica en potencia, puesto que los casos ahora promedian más de 1,000 por día. 

Al mismo tiempo, los casos están en aumento en los estados aledaños, como Pensilvania y Connecticut, regiones estrechamente vinculadas con la economía de Nueva York. 

PREOCUPA LA POSIBLES ESCASEZ DE PERSONAL

La comisionada de Salud de Nueva Jersey, Judith Persichilli, dijo durante una sesión informativa sobre el coronavirus este mes que los funcionarios anticiparon con anterioridad una segunda ola de COVID-19 que afectará al estado.

“Si las personas no acatan al distanciamiento físico, si no usan mascarillas, si no se lavan las manos, entonces esta ola tiene el potencial de convertirse en una marejada”, expresó. 

La comisionada dijo que el Departamento de Salud ha trazado planes en función de las lecciones aprendidas sobre el coronavirus durante el verano. Se están almacenando equipos de protección personal o EPP, medicamentos antivirales y respiradores. También agregó que los funcionarios continúan trabajando con los centros de atención a largo plazo en el control de infecciones y el almacenamiento.

Pero Persichilli afirma que la dotación de personal es su mayor preocupación.

"[Si] los trabajadores de la salud se enferman, como en la crisis primaria, tendremos un problema", dijo. "A diferencia de marzo y abril, cuando los trabajadores de la salud de otros estados vinieron a Nueva Jersey para ayudar, esos trabajadores ahora están completamente comprometidos en la lucha contra este virus en sus propios estados".

Persichilli señaló que la propagación asintomática es "más frecuente de lo que se pensaba inicialmente", por lo que el lavado de manos, el uso de mascarillas y el distanciamiento físico son aún más importantes y que "el interior es más un problema que el exterior".

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