Doloroso adiós: despiden a la niña Fátima, entre reproches y clamor de justicia

Autoridades comparten un retrato hablado de la mujer que se llevó a la menor asesinada.

Telemundo

Asesinato de Fátima en México.

CIUDAD DE MÉXICO - Rezaron porque su alma encuentre la paz después de la pesadilla que vivió, y lo hicieron inundados por la tristeza y la impotencia, pero también por el coraje y la exigencia de saber todo lo que sufrió Fátima a manos de quien la torturó y mató.

"¡Qué clase de personas, son inhumanas", dice María Guadalupe, una de las asistentes al funeral de pequeña de 7 años. "Imagínese una persona mayor y ahora a una niña inocente".

Mientras sus seres queridos despedían a la pequeña, la furia por su asesinato se plasmó en las paredes de Palacio Nacional: mujeres con el rostro tapado escribieron su nombre y pidieron justicia, por ella y por todas las mujeres y niñas que han muerto de la misma forma.

"El caso de Ingrid y Fátima llegó a los medios, pero hay mujeres que son anónimas que no conocemos", dice uno de los participantes en esa protesta.

La Fiscalía capitalina informó que continúan la investigación, pero por ahora se están enfocando en localizar a quien aparece en los videos llevándose a la menor de la escuela.

Las autoridades ya cuentan con un retrato hablado de quien se llevó a la pequeña. Los vecinos del lugar y padres de familia la identificaron como una mujer que durante meses les vendió a los niños frituras afuera de la escuela.

Pero los investigadores aseguran que la persona a quien se la entregaron las maestras es otra, de la cual no se tiene ninguna pista.

Tanto el gobierno local como el federal aseguraron que este este caso se llegará hasta las últimas consecuencias, aunque sus declaraciones no satisfacen las exigencias de los ciudadanos.

Fátima tenía solo siete años cuando fue sustraída de la puerta de su escuela por un desconocido.

"No puede haber impunidad porque no debe haber impunidad en ningún caso menos en estas situaciones", fijo el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En tanto, el dolor no para en la casa y el pueblo donde Fátima vivió su corta vida y donde piden que encuentren y castiguen a quienes tanto se ensañaron con la pequeña.

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