México: Aeropuerto será símbolo nacional

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    MEXICO -- El afamado arquitecto británico Norman Foster y el mexicano Fernando Romero, yerno del magnate Carlos Slim, resultaron triunfadores en el concurso para diseñar un nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, un proyecto contemplado a 50 años y que se espera cuadruplique la capacidad de la actual terminal aérea.

    El secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, dijo el miércoles que el proyecto de ambos arquitectos fue elegido la víspera por unanimidad en un comité y aseguró que, a diferencia de planes anteriores fallidos para construir una nueva terminal aérea, éste es apoyado por autoridades en todos los niveles, además de que evita las expropiaciones de terrenos, las cuales generaron protestas tan intensas que obligaron a dar marcha atrás en un proyecto anterior.

    El nuevo aeropuerto se construirá en terrenos de propiedad federal localizados a seis millas en línea recta del actual, en el oriente de la Ciudad de México, y tendrá una superficie de 4,600 hectáreas. El proyecto plantea un total de seis pistas, con una capacidad de 120 millones de pasajeros al año, comparado con las dos pistas y los 32 millones que actualmente se transportan al año hasta hoy.

    Pero el plan establece que el nuevo aeropuerto abriría al concluir la primera etapa, cuya inauguración está prevista hacia 2020, la cual contará con tres pistas que tendrían capacidad para transportar unas 52 millones de personas al año.

    La inversión prevista para dicha etapa es de unos 120,000 millones de pesos (unos 9.1 millones de dólares).

    "El nuevo aeropuerto será una obra trascendental, emblema del México moderno", dijo el presidente Enrique Peña Nieto durante la presentación general del proyecto.

    Ruiz señaló posteriormente a corresponsales extranjeros que, aunque en algunas semanas comenzarán a realizarse algunas obras hidráulicas, se espera que la construcción de la terminal comience a mediados del 2015.

    Algunos críticos han comenzado a cuestionar la zona donde se pretende construir el aeropuerto. José Luis Luege, ex secretario del Medio Ambiente y ex comisionado nacional del agua, aseguró en Radio Fórmula que los suelos son inadecuados y susceptibles a inundarse.

    El secretario de Comunicaciones dijo que se han hecho todos los estudios de impacto necesarios y que se ha considerado establecer nuevas zonas de captación de agua para evitar las inundaciones.

    Manuel Angel Núñez, director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México y coordinador del plan para el nuevo aeropuerto, dijo que la nueva terminal está proyectada a 50 años, es decir que hasta después del 2060 se alcanzaría su potencial máximo de 120 millones de pasajeros.

    "Este es un proyecto a 50 años y va a depender del desarrollo del mercado; vamos a abrir con una capacidad para 50 millones de pasajeros y crecerá paulatinamente de conformidad con la demanda. Si la demanda se acelera, aceleraremos la construcción", comentó a periodistas.

    Una imagen del proyecto muestra que tendrá una forma de una gran "X", en un intento por mostrar el simbolismo de una de las letras emblemáticas del nombre del país.

    Ruiz describió el proyecto como "moderno, vanguardista, que expresa gran dosis de simbolismo mexicano y que será sin duda referente a nivel mundial y una gran puerta de entrada" al país.

    Foster es uno de los más afamados arquitectos del planeta, diseñador de la terminal aérea de Hong Kong (1995) y de Beijing (2007). También ha recibido los principales premios en el mundo arquitectónico, como el Pritzker.

    El británico dijo que los espacios monumentales que tendrá la terminal permitirán que se puedan usar como museo o lugar de exhibiciones.

    Romero, diseñador del Museo Soumaya en la capital -propiedad de Slim, magnate de las telecomunicaciones-, dijo que el aeropuerto también busca honrar al emblemático escudo de México, en el cual destaca un águila que posa sobre un nopal mientras devora a una serpiente. Éste hace referencia a la fundación de Tenochtitlán, la antigua ciudad prehispánica en donde hoy se encuentra la capital del país.

    El arquitecto mexicano refirió que la entrada a la terminal será un jardín de cactáceas con elementos que también simbolicen a la serpiente y a las alas del águila. Además, los espacios serán amplios y grandes en homenaje a la arquitectura monumental que caracteriza a algunas obras, como el Museo de Antropología en la Ciudad de México, agregó.

    El aeropuerto, cuya construcción se espera que genere más de 160,000 empleos, sólo tendrá una terminal con 95 puertas de embarque. Las autoridades esperan que se vuelva el principal espacio de conexión aérea en Latinoamérica.

    Hace más de una década, las autoridades federales presentaron un proyecto de un nuevo aeropuerto en una zona cercana al actual, aunque las protestas de los habitantes de esas áreas -en particular de la comunidad de San Salvador Atenco- provocaron que el gobierno cancelara el plan y en su lugar se decidiera sólo ampliar las instalaciones de la terminal aérea que ya existe.

    Algunas de esas protestas, en particular las encabezadas por habitantes de esa comunidad, se tornaron violentas y hubo varios enfrentamientos con la policía. El gobierno actual señaló que los terrenos donde está proyectado el nuevo aeropuerto son propiedad federal y no será necesario expropiar nada.

    Hasta ahora es el principal proyecto de infraestructura del gobierno de Peña Nieto.