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Suspenden a supervisor del Metro-North por disfraz racista

NUEVA YORK - Un supervisor de Metro-North que desató  gran polémica por un incidente que ha sido catalogado como racista "blackface" — o pintarse la "cara negra” — revelada en una investigación exclusiva del I-Team de nuestra cadena hermana NBC 4, ha sido retirado del servicio "indefinidamente" en espera de una investigación interna, según se enteró el I-Team.

Se le pidió a Richard Ranallo que abandonara una instalación de Tarrytown el miércoles por la mañana y se le dijo que entregara su identificación y sus llaves, según dijeron las fuentes al I-Team. Fue enviado a casa con sueldo.

El equipo del I-Team dio a conocer la historia el martes sobre Ranallo, quien fue visto usando "blackface" en las fotos tomadas en una fiesta privada de Halloween en octubre de 2013 y publicadas en Facebook, de acuerdo con los empleados.

Un portavoz de la MTA le dijo al I-Team que Ranallo será retenido “indefinidamente mientras evaluamos nuestras opciones".

El mandatario dijo que si las agencias no revelan la información, entonces sus licencias serán suspendidas y enfrentarán sanciones.

El desarrollo se produjo un día después de que el jefe de MTA, Joe Lhota, dijera que estaba "conmocionado" al enterarse de lo que llamó un "encubrimiento" inaceptable en el caso del supervisor, quien fue promovido a su puesto en 2014 incluso después de que varios empleados reportaran impactantes fotos de Ranallo pintado con la cara negra.

El "blackface" es un disfraz donde se pinta la cara en un intento de ser una caricatura de una persona de raza negra. Pintarse la cara de tal forma es considerado una forma de racismo.

Randy Morgan, ahora retirado de Metro-North, fue uno de los cinco empleados que se quejaron de las fotos de su supervisor por única vez en la oficina de diversidad de la ferroviaria.

En las imágenes, Ranallo lleva lo que parece ser una linterna de estilo ferroviario y lleva un uniforme de jinete "que recuerda al jinete negro que la gente solía poner en el césped", Morgan le dijo al I-Team en su entrevista inicial. "Es como usar un atuendo del Ku Kux Klan, simplemente te impacta".

El jueves, después de que Ranallo fuera retirado del servicio, Morgan le dijo al I-Team: "Richie fue suspendido, todo está bien, se lo merece, pero todavía no se está abordando el problema real".

"Me siento mal por Richie, él es lo que es, pero las personas que mencioné lo capacitaron", dijo.

Morgan dijo que se había quejado de las fotos y le había contado al ayudante del superior de Ranallo sobre las fotos. El asistente le dijo a Morgan que estaban al tanto de las fotos.

Morgan, quien trabajó en Grand Central, dijo que también se quejó ante Equal Employment and Diversity — la oficina de igualdad y diversidad del ferrocarril. Un exempleado en esa oficina confirmó que Morgan reportó su queja, junto con otros cuatro exempleados.

Los neoyorquinos han expresado apoyo a los pequeños “secuestrados” por las autoridades de inmigración, dijeron activistas.

En junio de 2014, ocho meses después de que se publicaran las fotos, y después de varias quejas de los empleados, Ranallo fue ascendido a supervisor general, gestionando aún más trabajadores y manteniendo su sueldo de más de $200,000 al año.

La única repercusión que Ranallo enfrentó por las fotos, según Metro-North, fue que se le ordenó que bajara las fotos de Facebook y se inscribiera en cinco días de entrenamiento de sensibilidad.

Ranallo se ha negado a responder las preguntas del I-Team sobre las quejas de antiguos empleados. Localizado recientemente cerca de la estación Tarrytown de Metro-North, Ranallo evitó responder las preguntas, insistió, "Tengo que tomar un tren" y se marchó.

El informe del I-Team provocó un enjambre de reacciones, y Lhota describió la falta de acción de Metro-North en el caso de "blackface" como "reprensible" y dijo en términos muy claros, "usar "blackface" es racista".

Polly Trottenberg, quien forma parte de la junta de MTA, dijo el jueves que se sintió contenta por la destitución de Ranallo: "Esa fue la decisión correcta, y esa fue una buena discusión", refiriéndose a la conversación de la junta de la MTA el miércoles sobre el informe del I-Team.

Pero Morgan dijo el jueves que la MTA aún le está dando a Ranallo un trato especial al continuar pagándole.

"Eso no fue algo que se ofreció en mi nivel cuando nos suspendían. Así que no entiendo por qué se lo están dando", dijo.

Cathy Rinaldi, la nueva presidenta de Metro-North, le dijo al I-Team el martes que estaba "preocupada" y "perturbada" por las fotos, y que solo las vio por primera vez hace una semana.

El alcalde Bill de Blasio confirmó el miércoles en una conferencia de prensa que 239 niños inmigrantes separados de sus padres en la frontera con México han sido recluidos en un albergue East Harlem. El más pequeño, de Honduras, tiene solo nueve meses.
El mandatario dijo que una organización de servicios sociales alberga a los menores, transportados en autobús en un viaje de más de 2.000 millas desde el estado fronterizo de Texas.
De Blasio reveló las cifras después de visitar el refugio Cayuga Centers, en East Harlem, que tiene contratos por $76 millones con el gobierno federal para cuidar a niños inmigrantes “arrancados cruelmente” de los brazos de sus padres por agentes fronterizos.
La organización se define como un "centro de cuidado de crianza de niños inmigrantes” en su sitio web.
Las cifras perturbadoras fueron reveladas luego de que el alcalde exigiera respuestas al gobierno federal acerca de cuántos menores fueron ubicados en Nueva York y en qué condiciones. El mandatario dijo que no recibió esa información.
“¿Cómo es posible que ninguno de nosotros supiera que había 239 niños aquí en nuestra ciudad?”, expresó el alcalde con indignación. “¿Quiénes son estos niños? ¿Cuántos son? ¿Dónde están? ¿Qué está pasando aquí?”, cuestionó.
El alcalde dijo en la conferencia de prensa que los niños recibidos en el albergue de East Harlem necesitan urgentemente servicios de salud mental y física. Incluso algunos de estos menores llegan con piojos, chinches, varicela y otras enfermedades contagiosas, según el mandatario.
"Estos niños son de varias edades. El más pequeño, nos dijeron, solo nueve meses ", dijo de Blasio. “Estamos hablando de niños que en algunos casos ni siquiera se pueden comunicar. No tienen idea de lo que les está pasando y no tienen la capacidad de estar en contacto con sus familias”, añadió tajante.
El alcalde dijo que Cayuga es solo uno de muchos centros en el estado con contratos similares del gobierno federal. El lugar ha albergado a por lo menos 350 niños en los últimos dos meses, dijo De Blasio.
Según De Blasio, la mayoría de los niños en Cayuga provienen de Guatemala.nEl alcalde mencionó a la prensa el caso de un niño de 9 años de Honduras, de nombre Eddie, que fue separado de su madre en la frontera y enviado a Cayuga. La madre está detenida en Texas.
El mandatario logró hablar con la tía de Eddie, quien contó que su abuela y su madre detenida están "muy preocupadas".
"No pueden verlo y no saben lo que está pasando con él y no saben cuál es su futuro", dijo de Blasio a la prensa.
"El viaje fue peligroso, pero huían de un peligro aún mayor", dijo el alcalde acerca de la travesía que Eddie emprendió con su madre para escapar de la violencia.
“Eddie sabía era que tenía a su madre a su lado, pero eso terminó cuando nuestro gobierno los separó”, enfatizó el funcionario. El gobernador Andrew M. Cuomo estima que en el estado existen al menos 10 refugios para menores inmigrantes.

Cuando se le preguntó por qué Ranallo no fue despedido, y por qué fue promovido luego de que la gente se quejara, Rinaldi dijo: "Esto fue hace cinco años. Realmente no puedo mirar hacia atrás y adivinar las decisiones que se tomaron en ese momento".

Lhota dijo el miércoles que Rinaldi ordenó una revisión completa e investigación del caso, y reforzará una política de no represalias para los trabajadores que denuncien dichos actos. Rinaldi también hará hincapié en el entrenamiento.

Un día después de hablar con el I-Team, Rinaldi envió una carta a los empleados de Metro-North, con fecha del 19 de junio, reiterando que solo se enteró de la foto de Ranallo en "blackface" la semana anterior.

"Quiero dejar claro que encuentro este tipo de conducta sorprendente y completamente inaceptable", dijo Rinaldi. "Es una traición a nuestros valores centrales de respeto, honestidad y orgullo".

Rinaldi agregó que también estaba "muy molesta por los comentarios que se reportan en los medios de comunicación sobre los empleados que sienten que no pueden presentarse e informar incidentes de discriminación o acoso por temor a represalias".

"Quiero dejar muy claro que los empleados tienen el derecho de informar sus inquietudes y que no se tolerarán las represalias contra cualquiera que realice un informe de ese tipo", escribió.

Rinaldi dijo que le está pidiendo al departamento de capacitación que evalúe el entrenamiento actual contra la discriminación, así como también programas para promover el respeto en el lugar de trabajo. Rinaldo pide que los hallazgos de la evaluación sean entregados dentro de dos semanas.

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