Despenalización de la marihuana: ¿riesgo para migrantes?

USCIS no reconoce las leyes estatales y tipifica la posesión y consumo de marihuana como un delito y un obstáculo para obtener la residencia o la ciudadanía.

NUEVA YORK – El gobernador Andrew Cuomo promulgó el lunes una ley que reduce los castigos por posesión de pequeñas cantidades de marihuana y permite expurgar ciertos delitos previos.

La medida promulgada por el mandatario convierte la posesión ilegal de marihuana en una infracción menor. El castigo es 50 dólares por posesión de menos de una onza de marihuana o un máximo de 200 dólares por una o dos onzas.

La ley también ordena que los antecedentes relacionados a casos menores de marihuana sean sellados automáticamente y crea un proceso de expurgación. La norma entrará en vigor en 30 días.

Sin embargo, el Manual de Políticas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), divulgado en abril pasado, aclara una disposición sobre la posesión de marihuana, independientemente de que su consumo esté permitido en ciertos estados por razones médicas o recreacionales.

“La violación de la ley federal de sustancias ilícitas, incluso para la marihuana, sigue siendo una condición para establecer un buen carácter moral (GMC) para la naturalización, incluso cuando esa conducta no sería un delito bajo la ley estatal”, advierte USCIS en una misiva aclaratoria publicada en su página web.

La agencia detalla que desde 1996, “varios estados y el Distrito de Columbia (DC) han promulgado leyes para despenalizar el cultivo, posesión, distribución y uso tanto médico como no médico (recreativo) de la marihuana en sus respectivas jurisdicciones”.

No obstante, señala la agencia, la ley federal clasifica la marihuana como una sustancia ilícita ‘Lista I’, por lo que su manipulación, cultivo, posesión o distribución no solo podría conducir a un cargo criminal, también trae “consecuencias migratorias”.

Esto significa que, aunque la marihuana esté despenalizada en Nueva York o en cualquier otro estado, la ley de inmigración no reconoce las normas estatales, y tipifica como un delito que tiene consecuencias migratorias su consumo por motivos medicinales o recreativos, o para su comercio.

USCIS señala que la manipulación, cultivo, posesión o distribución del cánnabis afecta la buena conducta moral de un inmigrante que solicita la residencia o la ciudadanía, incluso si el solicitante nunca fue arrestado o si sus infracciones previas fueron exoneradas.

De acuerdo con el Manual de Políticas que regula el establecimiento de ‘Buen Carácter Moral’ (GMC), la violación de la ley federal de sustancias ilícitas, incluida la marihuana, “generalmente es un obstáculo” para establecer el cumplimiento de este requisito durante un trámite de naturalización”.

El Manual destaca que un solicitante de residencia o ciudadanía envuelto en ciertas actividades relacionadas con la marihuana puede carecer de GMC, esto si los agentes de inmigración determinan que ha violado la ley federal, “incluso si tal actividad no es ilegal según las leyes estatales o extranjeras”.

La ley de inmigración exige a los solicitantes de ciudadanía tener buena conducta moral durante los últimos cinco años antes de enviar el formulario N-400. En este caso, los residentes permanentes que aspiren a la naturalización tendrían que dejar de trabajar en expendios legales de cánnabis medicinal cinco años antes de someter la petición. Lo mismo ocurre con las infracciones relacionadas con la posesión o el consumo.

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