Nueva York

Un año después de su muerte, la alargada sombra de Epstein aún da que hablar

El magnate se ahorcó hace un año en su celda de una cárcel de Nueva York, cuando esperaba a ser juzgado ante acusaciones de abuso sexual y de operar una red de tráfico de menores

Telemundo

Maxwell enfrenta varios cargos por tráfico sexual de menores. Está acusada de participar en los abusos sexuales que habría cometido Epstein.

Nueva York — Un año después de la muerte de Jeffrey Epstein, la presunta trama de tráfico sexual de menores encabezada por el magnate sigue de plena actualidad tras la reciente detención de su socia, Ghislaine Maxwell, y la publicación de nuevos detalles del caso.

El conocido financiero se ahorcó en la noche del 9 al 10 de agosto de 2019 en su celda de una cárcel de Nueva York, cuando esperaba a ser juzgado tras su detención un mes antes acusado de abusar de niñas y de estar en el centro de una red que traficaba con menores.

Su muerte levantó un reguero de insinuaciones, con numerosas versiones que ponen en duda que realmente se tratara de un suicidio y que apuntan al posible interés de varios hombres poderosos en que Epstein no hablara.

Las dudas se vieron reforzadas desde el primer momento por el incumplimiento en la prisión de varios protocolos especiales de seguridad, que incluían visitas de los guardias cada treinta minutos y la presencia de un compañero de celda.

Sin embargo, Epstein estuvo solo en la habitación aquella noche y los guardias no aparecieron durante horas. Además, dos cámaras de seguridad situadas fuera de su celda supuestamente fallaron y no registraron nada de lo sucedido en aquellas horas.

OTRA OPORTUNIDAD DE JUSTICIA

Su muerte supuso un duro golpe para algunas de sus víctimas, que llevaban años tratando de llevar a Epstein ante la Justicia y que vieron cómo esa esperanza -que por fin tenían cerca tras el arresto del multimillonario- se desvanecía de pronto.

Ahora, tienen ante sí una nueva oportunidad, después de que el mes pasado fuera detenida Ghislane Maxwell, la supuesta “madame” de Epstein, que está acusada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York de "ayudar" al financiero a "explotar y abusar sexualmente de múltiples" niñas entre 1994 y 1997.

Maxwell, que se había escondido en una lujosa propiedad en el estado de New Hampshire, está ahora recluida en una prisión neoyorquina a la espera de un juicio que debe empezar en julio de 2021.

Varias víctimas han acusado a la británica de ser parte fundamental de una trama que duró años, al ser quien reclutaba a las niñas y jóvenes de las que luego Epstein y otras personas abusaban.

"Conocí a Ghislain Maxwell cuando tenía 16 años. Era una depredadora sexual que abusó de mí y de otras niñas y jóvenes en un sinfín de ocasiones y que nunca ha mostrado arrepentimiento por sus terribles crímenes ni por los duraderos y devastadores efectos de sus acciones", dijo el mes pasado Maria Farmer, conocida por ser una de las primeras personas que acusaron a Epstein, en 1996.

En paralelo, se ha puesto en marcha un fondo para resarcir financieramente a las víctimas utilizando la inmensa fortuna de Epstein, que se estima en más de 500 millones de dólares e incluye lujosas propiedades en Nueva York, Florida o las Islas Vírgenes.

HOMBRES PODEROSOS

Mientras, los distintos procesos judiciales en curso, especialmente uno paralelo en el que Maxwell está acusada de difamación por llamar mentirosa a Virginia Giuffre -una de las presuntas víctimas que ha hablado públicamente-, han seguido ofreciendo un goteo de nuevas informaciones y alimentando las especulaciones.

Entre otras cosas, papeles desclasificados hace poco más de una semana sacaron a la luz un testimonio en profundidad de Giuffre cuando a los 16 años conoció a Maxwell mientras trabajaba en Mar-a-Lago, el resort de Florida propiedad del ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Giuffre acusó públicamente a Epstein de abusar de ella y de forzarla también a mantener relaciones sexuales cuando era menor con importantes figuras políticas y del mundo de los negocios, entre ellos el príncipe Andrés de Inglaterra, algo que él negó.

Su nombre vuelve a aparecer en esos documentos, al igual que el del expresidente estadounidense Bill Clinton, al que Giuffre no acusa de ningún delito, pero al que asegura que vio en la isla privada de Epstein, uno de los escenarios habituales de sus supuestos crímenes.

Trump, Clinton y el príncipe Andrés son solo parte de la larga lista de personajes poderosos que tenían relación con Epstein, en la que también aparecen el multimillonario Glenn Dubin, el exgobernador de Nuevo México Bill Richardson o el abogado Alan Dershowitz.

El adinerado Epstein era un habitual de las reuniones de la alta sociedad y tenía vínculos con numerosas instituciones de prestigio, que han sido cuestionadas por aceptar donaciones de un hombre que ya se había declarado culpable de delitos sexuales hacía años.

Su oscura historia sigue y seguirá acaparando la atención. Este domingo, con motivo del aniversario de su muerte, la cadena Lifetime tiene previsto estrenar un nuevo documental de dos episodios que ahonda en su figura y en la experiencia de sus víctimas, bajo el título "Sobreviviendo a Jeffrey Epstein".

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