Ley de Sucesión Presidencial

Qué dicta la Ley de Sucesión Presidencial en el caso hipotético de que Trump sea destituido

La Ley de Sucesión Presidencial, establecida en 1947 y modificada en 2006, establece una clara línea de sucesión en caso de que Trump sea destituido bajo la Enmienda 25.

Telemundo

Si bien la Enmienda 25 a la Constitución de los Estados Unidos fue decretada por el Congreso el 6 de julio de 1965 y ratificada por los estados el 10 de febrero de 1967, la directriz que destituir al presidente se definió tras uno de los episodios más oscuros de la historia de la nación: el asesinato de Jonh F. Kennedy. 

Antes de ese parteaguas, el país tenía un procedimiento de sucesión presidencial bastante difuso. El vicepresidente se convertiría en presidente si este moría o renunciaba, pero dejaba fuera varias contingencias, pues no había un protocolo a seguir si el presidente o el vicepresidente se encontraban incapacitados a la vez. 

La Constitución original permitía que el vicepresidente se convirtiera en presidente interino si el presidente moría, renunciaba o se debilitaba, pero había un punto muerto, pues no establecía quién tenía el poder de declarar al presidente no apto para servir o impedir que el presidente regresara al cargo.

Tampoco especificaba si un presidente interino debería hacerse cargo de la "Oficina del Presidente" o solo realizar deberes presidenciales hasta que el presidente pudiera regresar al cargo o se encuentre un reemplazo calificado. 

La Constitución tampoco definía quién asumiría la vicepresidencia si el vicepresidente se convertía en presidente, o en caso de muerte o enfermedad. 

En 1943, la Enmienda 20 despejó el camino para que el vicepresidente electo se convirtiera en presidente si este moría o estaba debilitado. En 1947, el Congreso reintegró al Presidente de la Cámara y al Presidente Pro Tempore a la línea de sucesión por delante de los miembros del gabinete del presidente, pues en 1886, el Congreso eliminó al Presidente Pro Tempore y al líder de la mayoría de la Cámara de la línea de sucesión y los reemplazó con miembros del gabinete presidencial en orden de rango, comenzando por el secretario de Estado.

Hasta la Enmienda 25 y la Ley de Sucesión Presidencial actual, establecida en 1947, cada administración ideó su propio plan para manejar las vacantes presidenciales y vicepresidenciales y la reinstalación.

La línea de sucesión presidencial actual ubica al vicepresidente Mike Pence en primer lugar para reemplazar al mandatario. El segundo lugar lo ocuparía Nancy Pelosi, la titular demócrata de la Cámara de Representantes.

La necesidad de una enmienda de sucesión salió a la luz cuando el presidente Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas, y hubo confusión sobre si el vicepresidente Lyndon B. Johnson también había resultado herido y, de ser así, quiénes ocuparían sus lugares en la línea de sucesión.

El 1 de enero de 1965, menos de dos años después del asesinato de Kennedy, se presentaron resoluciones conjuntas en la Cámara y el Senado recomendando una enmienda de sucesión. La Cámara y el Senado aprobaron en abril de ese año sus propias versiones y se creó un comité para resolver sus diferencias. El 6 de julio, el Congreso aprobó una resolución conjunta y la remitió a los estados para su ratificación. El presidente Johnson firmó la Enmienda 25 como ley el 23 de febrero de 1967.

LÍNEA DE SUCESIÓN 

La Constitución establece las disposiciones básicas de la sucesión presidencial e indica cuándo y cómo asumirá el vicepresidente si la presidencia está vacante, aunque la Carta Magana deja que el Congreso prescriba por ley a más sucesores.

La mayoría de los estadounidenses conocen el orden básico de sucesión de la actual Ley de sucesión presidencial, un tema que también es parte del examen de ciudadanía. Después del vicepresidente, la ley especifica el siguiente orden de sucesión:

  1. El presidente de la Casa de Representantes, en este caso, la congresista Nancy Pelosi. 
  2. El Senado Pro Tempore (un funcionario del Senado reconocido constitucionalmente que preside la cámara en ausencia del vicepresidente. El presidente pro tempore -o "presidente por un tiempo"- es elegido por el Senado y es, por costumbre, el senador del partido mayoritario con el historial más largo de servicio continuo).
  3. Oficiales de gabinete en el orden en que se crearon los departamentos del gabinete, comenzando por los llamados Cuatro Grandes: Secretario de Estado, Secretario de Hacienda, Secretario de Defensa y Fiscal General. Luego pasa por el resto de los departamentos del gabinete, terminando con el Secretario del Departamento de Seguridad Nacional.

LAS TRES LEYES DE SUCESIÓN PRESIDENCIAL 

1792-1886: Primera Ley de Sucesión Presidencial

La línea de sucesión después del vicepresidente consistió en solo dos personas: el presidente del Senado pro tempore y el presidente de la Cámara, en ese orden.

En esa fecha temprana, los perfiles de los futuros partidos políticos estaban tomando forma. El Secretario de Estado en ese momento era Thomas Jefferson, pero los partidarios de la facción de Hamilton, lo que se convertiría en el Partido Federalista, controlaban el Congreso. La facción de Hamilton no quería ver a Jefferson en la fila para convertirse en presidente, por lo que colocaron a miembros del Congreso en la fila en lugar de a los funcionarios del poder ejecutivo.

Otra característica notable de la primera línea de sucesión es que si el presidente y el vicepresidente mueren, y el Senado Pro tempore o el Portavoz de la Cámara se convierte en presidente, servirían como presidente solo por un corto tiempo hasta que pudiera realizarse una nueva elección presidencial.

1886-1947: Segunda Ley de Sucesión Presidencial

El Congreso aprobó la segunda ley de sucesión presidencial porque vio problemas reales en la primera, en especial en relación con tener solo miembros del Congreso en la línea de sucesión. Eliminó a los líderes del Congreso y creó una línea de sucesión que incluía solo a miembros del gabinete del presidente.

1947-presente: Tercera Ley de Sucesión Presidencial (se modificó nuevamente en 2006)

El vicepresidente Harry Truman tenía menos de tres meses en el cargo cuando la muerte de Franklin Delano Roosevelt lo empujó a la presidencia. Al principio de su mandato, Truman comenzó a pensar en la sucesión presidencial y propuso cambios en la ley al Congreso.

Truman había pasado diez años en el Senado y más de una década en otro cargo electivo. Creía que, a diferencia de los secretarios de gabinete, los líderes del Congreso habían sido elegidos, lo que les daba una mayor legitimidad para asumir la presidencia. Entonces, se creó la estructura híbrida actual, con el presidente de la Cámara y el Presidente Pro Tempore en la línea de sucesión seguidos por los miembros del gabinete.

Este cambio en la ley también eliminó cualquier referencia a la celebración de una elección especial para cubrir el resto del mandato si un sucesor legal asume el cargo.

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