aumento de precios

No solo es la gasolina: Así es como la invasión rusa a Ucrania altera el mercado de los alimentos

El conflicto también implica el aumento de precios del aceite, cereales, harina, pan y otros alimentos básicos.

Telemundo

Puede ser fácil servirte un poco de cereal para el desayuno y freír unos huevos para completar la merienda, pero la invasión rusa a Ucrania ahora replantea la forma en cómo las familias accederán en el futuro cercano a los alimentos básicos. 

Si bien los estadounidenses se han visto golpeados por el alza de precios de la gasolina como un efecto colateral y devastador de la guerra, es preciso analizar las otras batallas que se libran en Ucrania: una de ellas es la de los alimentos. 

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) constata en su informe sobre el mercado mundial de los alimentos básicos correspondiente a marzo que, como en el caso de los cereales, la guerra ha impactado de forma significativa el mercado mundial de los aceites de origen vegetal, esto al limitar de forma drástica el comercio desde esa zona en conflicto, en particular la exportación de aceite de girasol. 

En lo que respecta al girasol, el USDA señala que, en una campaña normal, Ucrania y Rusia sumarían en torno al 80% del comercio mundial de harina y aceite de girasol. Pero el cierre de los puertos y de las instalaciones de molturación en Ucrania ha llevado a una extremada limitación en las exportaciones.

El USDA señala que la guerra en Ucrania agudizó aún más la tendencia de precios al alza en el mercado mundial que ya se venía observando debido a la sequía en Canadá, que es el principal exportador de aceite de colza del mundo, con más de la mitad del total. Además, en Sudamérica ha disminuido la cosecha de soja hasta su nivel más bajo de los seis últimos años.

En el caso de las semillas de girasol, el USDA ha recortado su estimación previa en un 57%, la del aceite en un 14% y la de la harina en un 13%. También ha revisado a la baja las exportaciones rusas respecto al informe de febrero: -33% para las semillas de girasol, -4% para el aceite y -3% para la harina.

En cuanto al colza, tanto Ucrania como Rusia representan en torno al 20% de las exportaciones mundiales de la semilla y algo más del 15% del aceite. 

Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, recordó en uno de sus discursos recientes que en abril inicia la siembra de cereales, que son esenciales para garantizar que la población local tenga suficiente alimento para tolerar la posible prolongación del conflicto. 

Zelenski urgió a los ucranianos a que retornen al trabajo en el sector agrícola, pues entre “más hectáreas se siembren, más fuerte será nuestra posición”. 

Pero la posibilidad del desabasto y de racionar ciertos alimentos también conciernen al resto del mundo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) estimó en su informe The importance of Ukraine and the Russian Federation for global agricultural markets and the risks associated with the current conflict, publicado a principios de marzo, que hasta un 30% de los cultivos de Ucrania no podrían labrarse debido a la guerra. 

La FAO destaca que Ucrania, junto con Rusia, se encuentran entre los cinco mayores productores de cereales del mundo. 

No es sorpresa que estas cifras aviven el miedo global al desabasto de estos alimentos esenciales en las despensas de cualquier familia, no solo por la reducción de las cosechas debido al conflicto, sino también por la prohibición de Zelenski de exportar las reservas del país a medida que recrudece la ofensiva rusa. 

Zelenski prohibió la semana pasada la exportación de trigo, avena, mijo, alforfón y otros productos básicos para evitar una hambruna en su propio país. Sin embargo, esa política no aplica a sus principales exportaciones mundiales: maíz y aceite de girasol.

“Las posibles interrupciones en las actividades agrícolas de estos dos principales exportadores de productos básicos podrían aumentar gravemente la inseguridad alimentaria a nivel mundial, en momentos en que los precios internacionales de los alimentos y los insumos ya son altos y vulnerables”, expresó Qu Dongyu, director general de la FAO, con sede en Roma.

Ucrania es el cuarto exportador mundial de maíz y el cuarto de trigo. Además, como lo enfatiza el USDA en su último reporte, el 40% de las ventas internacionales de aceite de girasol proceden del país en guerra. 

Pero las cosechas procedentes de Ucrania no son la única preocupación persistente. Rusia es uno de los mayores productores de fertilizantes en el mercado internacional y aporta un tercio de las exportaciones mundiales de granos.

Según la FAO, la urea, un componente clave para los fertilizantes de suma demanda, se ha triplicado en precio en los últimos 12 meses. Esto equivale a un aumento de los precios de los alimentos. La FAO estima un incremento global de entre un 8% y un 22%. 

Ucrania y Rusia suministran en conjunto el 52% de las exportaciones mundiales de aceite de girasol. También representan el 19% del suministro mundial de cebada, el 14% del trigo y el 4% del maíz.

La FAO señala que, al menos por ahora, es incierto si otros exportadores podrán suplir el suministro que Ucrania y Rusia garantizaban al mundo.

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