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Decisión 2020: ¿Será este el año del esperado despertar del gigante dormido?

El poder de voto hispano podría inclinar este año la balanza política de la nación, incluso en estados péndulo como Florida.

El 2020 podría ser el año electoral de los latinos en Estados Unidos, pues unos 860,000 inmigrantes se convertirán en ciudadanos, lo que suma 3.1 millones de personas naturalizadas desde la elección del presidente Donald Trump en 2016 que podrían votar en noviembre, según un informe reciente de la Asociación Nacional de Nuevos Estadounidenses (NPNA).

“El número creciente de nuevos votantes representa grupos que podrían determinar el resultado de las próximas elecciones, en especial en estados críticos que pueden volcarse para uno u otro lado y donde residen algunos de los grupos más grandes de ciudadanos recién naturalizados”, se lee en el informe. 

Y esos estados críticos que pueden determinar el resultado en el Colegio Electoral son Florida, Texas, Georgia, Pennsylvania, North Carolina, Arizona y Michigan. 

En el período fiscal 2019, en total 833, 985 inmigrantes presentaron solicitudes de ciudadanía que fueron aprobadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), en contraste con 761,901 naturalizaciones en el período fiscal 2018.

Pero el informe de NPNA es muy claro sobre el gigante dormido puesto que, si bien los nuevos ciudadanos representan una cifra creciente del electorado potencial, estos son menos propensos a registrarse y votar que los ciudadanos nativos. Además, advierte el estudio, los ciudadanos naturalizados deben lidiar con obstáculos como el temor, las barreras de lenguaje y la falta de información para ejercer su derecho al sufragio. 

Pew Research Center señala en su artículo Where Latinos have the most eligible voters in the 2020 election que los 3.1 millones de latinos que cumplen con los requisitos para votar representan el 13.3% del total del electorado estadounidense y se convierten así en la minoría racial o étnica más grande en una elección presidencial

¿DÓNDE SE CONCENTRAN LOS VOTANTES HISPANOS?

California aglutina una cuarta parte del electorado latino de la nación, con 7.9 millones. Texas ocupa el segundo lugar con 5.6 millones, seguido de Florida (3.1 millones), Nueva York (2.0 millones) y Arizona (1.2 millones).

En proporción a la cantidad de votantes totales, los latinos tienen la mayor relevancia relativa en Nuevo México, donde son el 43% de los votantes elegibles, California y Texas (30%), Arizona (24%) y Florida (20%). 

En un sistema electoral en el cual para ganar las elecciones presidenciales un candidato tiene que obtener la mayoría del colegio electoral, es más importante ganar en ciertos estados que el voto popular, que Trump perdió en 2016. 

La población latina crece de forma acelerada en estados claves para la elección presidencial de 2020. Florida, por ejemplo, es el tercer estado con más latinos y el segundo donde la población latina creció con más rapidez entre 2000 y 2015, por eso es fundamental. 

CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN HISPANA EN LA ÚLTIMA DÉCADA 

La población hispana alcanzó un récord de 59.9 millones en 2018, 1.2 millones más que el año anterior, según las estimaciones de población más recientes publicadas por la Oficina del Censo. Sin embargo, durante la última década, el crecimiento de la población entre los hispanos se ha desacelerado a medida que el número anual de nacimientos de mujeres hispanas ha disminuido al igual que inmigración, en particular la de mexicanos. 

Aun así, los latinos siguen siendo una parte importante de la historia demográfica general de la nación. Entre 2008 y 2018, la población hispana aumentó del 16% al 18%. Los latinos representaron aproximadamente la mitad (52%) del crecimiento total de la población estadounidense durante este período.

LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA DE LOS HISPANOS 

El voto hispano es tan poderoso como la representación política acaparada por un nueva generación, un fenómeno que se hizo evidente en la juramentación del Congreso número 116.

Hispanos prominentes como Alexandria Cortez derribaron las barreras desde mucho antes que pusieran un pie en Washington. Y así, la máxima cúpula del poder estadounidense se renovó no solo con una generación multiétnica, sino también con un presencia femenina histórica.

Pero también están aquellos que abrieron brecha y que incluso alguna vez fueron indocumentados, como el congresista dominicano Adriano Espaillat.

Desde hace más de 60 años los latinos tienen un papel importante en el panorama demográfico del país, pero no fue hasta siglo XXI cuando los hispanos lograron cargos políticos importantes. Uno de los más memorables fue el de 2009, cuando el entonces presidente Barack Obama nombró a Sonia Sotomayor la primera jueza latina del Tribunal Supremo, uno de los poderes principales del Gobierno federal estadounidense. 

Sin duda, con 37 latinos en la Cámara de Representantes y cuatro en el Senado, hay más legisladores hispanos que nunca en la historia estadounidense. 

Es claro que el panorama político estadounidense está cambiando y los latinos son parte esencial de ese cambio, ahora falta por ver si será el 2020 el gran despertar del gigante dormido. 

ESTE ARTÍCULO ES PARTE DE UNA SERIE CREADA POR TELEMUNDO 47 CON BASE EN LOS TEMAS SOCIALES Y POLÍTICOS QUE SE DISCUTIRÁN ESTE AÑO EN LA CONFERENCIA SOMOS EN ALBANY, NUEVA YORK.

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