"Abismo fiscal" en boca de todos

    processing...

    BOLETÍN DE NOTICIAS

    Estados Unidos enfrentará a partir de enero el denominado "abismo o precipicio fiscal", que incluye recortes de gasto por $64 mil millones.

    CENTRO DE REDACCION - En un mensaje desde la Casa Blanca, el presidente, Barack Obama había convocado al consenso y a reuniones de trabajo que tendrán lugar esta misma semana con los líderes republicanos y demócratas de la Cámara de Representantes para evitar "el abismo o precipicio fiscal".

    El primer mandatario, Obama había emplazado al Congreso a una extensión inmediata del recorte de impuestos a la clase media y advirtió a republicanos que sólo aceptaría un plan para evitar el "abismo o precipicio fiscal" que incluya más impuestos a los ricos.

    Estados Unidos enfrentará a partir de enero el denominado "abismo o precipicio fiscal", que incluye recortes de gasto por $64 mil millones, además de que expira el recorte de impuestos a la clase media por un total de $400 mil millones.

    “Extendamos los recortes de impuestos para la clase media ya mismo. Ese solo paso le daría a millones de familias, al 98 por ciento de los estadounidenses y el 97 por ciento de las pequeñas empresas la certeza que necesitan para comenzar el año que viene. Tengo el bolígrafo listo para firmar esa ley”, dijo Obama haciendo eco a una de sus principales promesas de campaña.

    El presidente también manifestó sobre estar dispuesto a considerar reformas al sistema de seguridad social que los republicanos reclaman como estrategia para reducir el déficit y la deuda.

    “Elevar las tasas de impuestos frenará nuestra capacidad de generar los empleos que todo el mundo quiere”, afirmó John Boehner, presidente y líder de los republicanos en la Cámara de Representantes.

    Boehner, sin embargo, se mostró abierto a discutir otras formas de generación de ingresos -diferentes del alza de impuestos- incluida una posible reforma tributaria.

    Este 31 de diciembre expiran un conjunto de deducciones de impuestos que fueron aprobados en la era del expresidente George W. Bush y que suponen un aumento automático en las tasa de tributación de todos los estadounidenses.

    Desde el primero de enero, a su vez, el gobierno federal tendrá que comenzar a realizar una serie de agudos recortes al gasto en defensa, educación y otros programas de corte social que se pactaron desde el año pasado luego de que fracasaran las negociaciones sobre un acuerdo para reducir el déficit.