Obreros de hotel de Trump cuestionan sus dichos

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    Telemundo Local
    Hasta los obreros que trabajan en la construcción de su nuevo hotel han sumado sus cuestionamientos hacia Donald Trump.

    Los dichos del magnate y precandidato republicano a la nominación presidencial, Donald Trump, siguen causando un efecto cascada en su contra. Empresas, organizaciones y hasta obreros que están construyendo uno de sus nuevos hoteles, han rechazado sus declaraciones, en las que calificó a los inmigrantes mexicanos como 'violadores' y gente que 'trae drogas'.

    Trump se encuentra construyendo un hotel en Washington, DC, proyecto que ha generado mano de obra y al cual se han sumado numerosos inmigrantes que seguramente trabajan para un contratista.

    [Nota relacionada: Escritora apoya los dichos de Trump]

    'Es un ignorante, no sabe la realidad', dijo uno de ellos ante las cámaras de Telemundo. Otro dijo que 'los trabajadores no le hacemos daño a nadie ya que hemos venido a trabajar'.

    Trump sigue sumando críticas en su contra

    Trump sigue sumando críticas en su contra
    El magnate y precandidato republicano sigue enfrentando una cascada de reacciones en su contra a raíz de sus declaraciones sobre inmigrantes. (Publicado martes 7 de julio de 2015)

    Por su parte, existen asociaciones muy importantes en el país, una de las cuales, la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, anunció que no realizarán sus convenciones en ninguna de las propiedades del millonario.

    Mientras tanto, el famoso chef español José Ramón Andrés Puerta, conocido como José Andrés, dio marcha atrás en su plan de abrir uno de sus restaurantes en el hotel que se está construyendo en la capital de país. En el marco de varias campañas que apuntan a 'castigar' a Trump por sus dichos, se había iniciado la recolección de firmas para pedirle al afamado cocinero que no abriera el restaurant.

    La cascada de acciones continúa en todo el país, como el joven que se vistió de preso y con un cartel que hacía referencia a su calidad de inmigrante, comenzó a saludar a la gente que caminaba por una playa en Los Angeles, para demostrar que él era una persona como cualquier otra, no un 'violador' o alguien que comercia con la droga.