Clinton y Rubio hacen campaña en Puerto Rico

Clinton y Rubio hacen campaña en Puerto Rico

    processing...

    BOLETÍN DE NOTICIAS

    Getty Images

    SAN JUAN, Puerto Rico - La crisis financiera de Puerto Rico asomó el viernes en los actos de campaña de la demócrata Hillary Rodham Clinton y del republicano Marco Rubio, dos aspirantes a la presidencia con posturas sumamente diferentes sobre un asunto crucial para los votantes puertorriqueños cuya influencia está creciendo en la política de Estados Unidos.

    En un discurso totalmente en español, Rubio culpó a partidarios de Clinton de los problemas económicos de la isla y se manifestó en contra de otorgar a Puerto Rico la protección por bancarrota para resolver una impresionante deuda de 72,000 millones de dólares.

    "En primer lugar, la gente que la está apoyando hoy es la gente que colocó a Puerto Rico en este desastre fiscal", enfatizó el joven senador federal de Florida ante unas 150 personas apiñadas en un restaurante al aire libre en el barrio Santurce de San Juan.

    Video: Clinton y Rubio hacen campaña en Puerto Rico

    Video: Clinton y Rubio hacen campaña en Puerto Rico
    El desfile de precandidatos presidenciales a esta isla habla del creciente poder de los votantes puertorriqueños sobre la parte continental, especialmente en Florida, el principal destino de quienes huyen de la tasa de desempleo de 12% y de nueve años de recesión económica en la isla. (Publicado martes 24 de noviembre de 2015)

    Clinton, que ganó las elecciones primarias demócratas en Puerto Rico en 2008, defendió su apoyo a que se otorgue a la isla la protección por bancarrota durante una mesa redonda enfocada en los problemas de atención a la salud en la isla. Ella le lanzó un dardo indirecto a Rubio al afirmar que "uno no puede arreglar su economía a través de la austeridad".

    "Ni un solo republicano en Washington se ha ofrecido para respaldar a Puerto Rico", señaló Clinton ante una multitud que sólo podía ingresar por invitación en el hospital más grande de la isla.

    Algunos republicanos describen la receta de política de Clinton como un rescate financiero, aunque otros, entre ellos Jeb Bush, exgobernador de Florida, comparten su opinión.

    Rubio dijo que la isla enfrenta múltiples retos, pero se mantuvo firme en su postura de que permitir que sus municipalidades y agencias se declaren en bancarrota no es la respuesta.

    "No creo que el Capítulo 9 resolvería los problemas de Puerto Rico", señaló, y añadió que la isla ha gastado más dinero del que tenía disponible. "A fin de cuentas, si no queda otra opción, el Capítulo 9 es una opción viable en ese punto", dijo.

    Dicho capítulo se refiere a un procedimiento de bancarrota que ayuda específicamente a los municipios.

    Al preguntársele sobre Clinton en una breve conferencia de prensa después de su discurso, Rubio dijo que no tenía detalles sobre el plan de ella para Puerto Rico.

    "Pienso que estaba en su servidor, y éste fue borrado", agregó irónicamente, en referencia al servidor de correo electrónico de Clinton que ahora es sujeto de una investigación federal.

    El debate podría tener implicaciones en 2016, pese a que los residentes de Puerto Rico no pueden votar para elegir presidente aunque son ciudadanos estadounidenses. El territorio realiza elecciones primarias para ambos partidos que proporcionan a los precandidatos una oportunidad de conectarse con votantes hispanos de todo el país.

    Cinco millones de puertorriqueños viven en la parte continental de Estados Unidos, incluidos casi un millón en el crucial estado de Florida -el cual no tiene una tendencia definida por los demócratas o los republicanos, y puede elegir a unos u otros-, y a ellos les importa lo que sucede en la isla.

    En la mesa redonda, Clinton, con una pluma y una libreta de notas en la mano, dijo que vino a "escuchar" y realizar preguntas respecto a tasas de reembolso bajo el Medicaid y Medicare -los sistemas gubernamentales de apoyo a la salud de personas pobres y ancianos, respectivamente-, sobre el éxodo de médicos de la isla y la falta de acceso que tienen los veteranos de guerra puertorriqueños a una cobertura completa de atención a la salud.

    "No se puede resolver la crisis de atención de la salud sin atender la crisis económica", señaló.

    El desfile de precandidatos presidenciales a esta isla habla del creciente poder de los votantes puertorriqueños sobre la parte continental, especialmente en Florida, el principal destino de quienes huyen de la tasa de desempleo de 12% y de nueve años de recesión económica en la isla. El gobernador declaró impagable la masiva deuda pública y dijo que se requiere restructurarla.

    Históricamente, los puertorriqueños han votado por demócratas. Pero los republicanos dicen que ven una oportunidad para ellos, al menos con visitantes recientes, y han estado yendo a comunidades puertorriqueñas durante varios años para granjearse a potenciales votantes.