Analistas discuten 2do debate republicano

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    Donald Trump se vio obligado a responder por varios de sus dichos.

    El magnate neoyorquino y favorito en las encuestas para la nominación republicana a la Presidencia de EEUU, Donald Trump, fue el miércoles el centro de los ataques por parte del resto de precandidatos en el debate celebrado en Simi Valley, California. Ni la figura del presidente Barack Obama, Demócrata, obtuvo tanta atención en cuanto a los cuestionamientos.

    Hacia el final del debate, Trump se mantuvo afuera de la discusión cuando se discutió sobre temas judiciales y sobre el problema de las drogas. No obstante, recogió carcajadas cuando dijo 'humilde', al responder cuál código le gustaría que el Servicio Secreto lo llame en caso que sea presidente.

    Desde el primer momento, en la presentación de cada uno de los aspirantes, el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee hizo alusión a Trump, al comparar las primarias republicanas con "El Equipo A", en el que los conservadores "incluso tenemos a nuestro propio Mr. T", en referencia al actor que dio vida al personaje de Mario Baracus.

    Pocos minutos después, fue la ex CEO de Hewlwt Packard, Carly Fiorina quien, al ser preguntada sobre Trump, le calificó de "animador maravilloso", que "lo hace genial en el campo del entretenimiento".

    También el senador por Kentucky de tendencia libertaria Rand Paul arremetió contra el magnate, de quien dijo que no quiere "a alguien con ese tipo de carácter, con sus respuestas viscerales, negociando con Irán'.

    Trump, por su parte, inició su intervención asegurando que Paul "ni tan siquiera debería estar en el debate", al estar situado, a su juicio, en la undécima posición en las encuestas, por debajo de los diez aspirantes que en principio debían participar en el segundo encuentro de precandidatos republicanos.

    El magnate también se enzarzó en una batalla dialéctica con el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, quien aseguró que EE.UU. "no necesita a un aprendiz en la Casa Blanca, que es lo que ya tenemos ahora", en referencia al pasado televisivo de Trump en el exitoso programa "The Apprentice".

    Los precandidatos republicanos debatieron, entre otras cosas, sobre cómo lidiar con los 11 millones de indocumentados, tema que dominó la parte central del encuentro realizado en la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan.

    Fiorina aseguró que el presidente Obama y los demócratas no quieren resolver el problema de la inmigración ilegal.

    Afirmó que Obama y los demócratas quieren tener el tema abierto para usarlo contra los republicanos.

    La postura de los republicanos en materia de inmigración fue uno de los temas en el segundo debate de precandidatos presidenciales del Partido Republicano.

    Donald Trump dijo que concuerda con Fiorina en que los demócratas no quieren resolver el problema de la inmigración. Trump también defendió su postura respecto a que la ciudadanía no debería otorgarse automáticamente por nacimiento en Estados Unidos. Dijo que el país es "tonto" y "estúpido" por permitir eso mediante la 14ta enmienda.

    Aseveró que como presidente derogaría ese derecho por nacimiento.

    Fiorina comentó que "no puedes simplemente mover las manos y decir que la 14ta enmienda va a desaparecer".

    Los participantes, en su mayoría, coincidieron en que hay que sellar la frontera y poner freno a la inmigración indocumentada o 'ilegal'. Algunos se mostraron en contra de una 'amnistía', como Donald Trump, Ted Cruz y Ben Carson, mientras que Jeb Bush reiteró su inclinación por una legalización en escala.

    El debate fue organizado por la cadena CNN, y del mismo participaron los 11 precandidatos republicanos con mejores puntajes en recientes encuesta: el magnate Donald Trump, la ex CEO de Hewlett Packard, Carly Fiorina; el ex gobernador de Florida Gov. Jeb Bush; el gobernador de Wisconsin, Scott Walker; el senador por Texas, Ted Cruz; el senador por Kentuky, Rand Paul; el senador por Florida, Marco Rubio; el neurocirujano jubilado, Ben Carson; el ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee; el gobernador de New Jersey, Chris Christie y el gobernador de Ohio, John Kasich.

    Trump estuvo al centro del debate en el inicio el miércoles, cuando en la primera pregunta se le consultó a Carly Fiorina si pensaba que el temperamento de Trump le daba escozor, en referencia a que el precandidato podría tener en sus manos el código nuclear.

    'Eso no es para mí responder, éso lo deben responder los votantes', respondió evasiva la ex empresaria, quien había sido blanco de los dichos de Trump por su 'cara'. El magnate tomó el guante y respondió con su conocido discurso acerca de sus dotes como hacedor de negocios y resaltó que su temperamento está bien.

    Tras el intercambio entre Trump y Fiorina, los participantes se centraron en un cruce centrado en Trump. Los precandidatos parecieron más sueltos que en el primer debate en Cleveland, hace unas semanas.

    Y las preguntas comenzaron a centrarse en los temas que marcan la campaña, como política exterior, conciencia versus la ley, y el aborto, lo que abrió la discusión al resto de los precandidatos, quienes en el primer debate fueron puestos a la sombra por Trump.

    El tema de la funcionaria que se negó a entregar licencias de matrimonio a parejas gay en Kentucky, cobró fuerza en el debate. Huckabee, pastor evangélico, músico y ex gobernador de Arkansas, reiteró su apoyo a la mujer por sus principios cristianos y su conciencia, quien los colocó por sobre la ley.

    El aborto tomó el centro del debate y los precandidatos comenzaron a discutir quién hizo más para quitarle fondos a Planned Parenthood, la organización que defiende los derechos de las mujeres a tener acceso al aborto, además de poseer clínicas a nivel nacional.

    La ovación más fuerte llegó casi al final de la primera mitad del debate, cuando el moderador le preguntó a Fiorina, sobre lo que dijo Trump sobre su 'cara', incluyendo su posterior intento de aclarar. 'Las mujeres de este país saben lo que dijo', respondió Fiorina.

    ENCUESTAS

    El neurocirujano Ben Carson pisa los talones al magnate Donald Trump en un nuevo sondeo sobre la contienda presidencial republicana divulgado momentos antes del segundo debate televisado entre los aspirantes conservadores a la Casa Blanca.

    En la encuesta de la cadena CBS y el diario The New York Times, Trump sigue en cabeza con un 27 % de apoyo, pero seguido muy de cerca por Carson, quien tiene un 23 %.

    El apoyo a Trump apenas ha variado con respecto al sondeo de agosto, cuando era de un 24 %, pero sí ha crecido mucho el porcentaje de Carson, que era el mes pasado de solo un 6 %.

    El resto de candidatos aparecen a bastante distancia de Trump y Carson, y empatados en tercer lugar están los exgobernadores Jeb Bush y Mike Huckabee, y el senador Marco Rubio, todos ellos con un 6 % de respaldo entre los encuestados.

    Bush ha perdido siete puntos desde el sondeo de agosto, al pasar del 13 % al 6 %, y el apoyo al gobernador de Wisconsin, Scott Walker, también se ha reducido considerablemente, desde el 10 % al 2 %.
    La encuesta de CBS y The New York Times se realizó del 9 al 13 de septiembre con entrevistas telefónicas a 1.261 adultos, incluidos 1.021 votantes registrados, y su margen de error es de 3 puntos porcentuales.

    Tras la retirada de la contienda del exgobernador de Texas Rick Perry, anunciada la semana pasada, quedan un total de 16 aspirantes