Donald Trump quiere armas sin restricciones

    processing...

    BOLETÍN DE NOTICIAS

    Getty Images
    El magnate y precandidato republicano defiende a ultranza el derecho al acceso a las armas (foto de archivo).

    El precandidato presidencial republicano Donald Trump, que alguna vez defendió ciertas medidas de control en la posesión de armas, indicó que es un defensor acérrimo de la segunda enmienda y que el derecho a poseer armas de fuego no debería infringirse.

    En el anuncio de su segunda política de campaña, Trump argumentó en contra de un aumento en las revisiones de antecedentes y dijo que el gobierno no debería poner ningún tipo de límites sobre el tipo de armas de fuego que la gente pueda poseer.

    "La segunda enmienda de nuestra Constitución es clara", escribió en el resumen publicado el viernes en su sitio de internet. "El derecho de la gente de poseer y portar armas no debe infringirse. Punto".

    El informe es el segundo que Trump ha publicado hasta ahora y refleja muchos de los puntos de la NRA, organización que defiende los derechos de compra y tenencia de armas. Hay poco desacuerdo en el campo republicano en relación al tema y parece tener el objetivo de enfervorizar a su base conservadora de seguidores.

    En el informe, Trump indica que quiere que los miembros del ejército apostados en bases y centros de reclutamiento puedan portar armas de fuego y se dijo a favor de que los permisos emitidos por el gobierno para la portación oculta de armas sean válidos en todo el país.

    "Una licencia de conducir es válida en todos los estados, así que por sentido común un permiso de portación oculta debería valer en todos los estados", escribió.

    También argumentó contra la expansión del sistema de revisión de antecedentes al señalar que el sistema actual debe primero mejorar, y añadió que se opone a todas las restricciones en cuanto a la capacidad del barrilete y tipo de armas de fuego.

    "Quienes respeten las leyes deberán poder poseer el arma de fuego de su opción", escribe. "El gobierno no tiene por qué dictar qué tipo de armas de fuego pueden poseer las personas buenas y honestas".

    Su postura es una contradicción con aquella expresada en su libro "The America We Deserve" de 2000.

    "Suelo oponerme al control de armas de fuego, pero apoyo la prohibición de armas de asalto y también apoyo que el tiempo de espera sea un poco mayor para adquirir un arma", escribió entonces.