Intrigas en la CIA y Pentágono

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    Jill Kelley, socialité de la Florida, se ha convertido en una de las figuras centrales en el escándalo que envuelve a oficiales de alto rango de la CIA y el Pentágono.

    En un nuevo giro en el escándalo sexual del general David Petraeus, que lo empujó a renunciar, el Pentágono informó el martes que el principal comandante estadounidense en Afganistán, el general John Allen, es investigado por supuestas "comunicaciones inapropiadas" con Kelley, esposa y madre de tres hijos.

    El secretario de Defensa, Leon Panetta, fue quien reveló que el Pentágono ha abierto una investigación interna sobre los correos electrónicos enviados por el general Allen a Kelley.

    El FBI investigó correos electrónicos descritos como intimidatorios de Paula Broadwell a Kelley, amiga de la familia de Petraeus. Esa pesquisa llevó a descubrir comunicaciones entre Broadwell y Petraeus que indicaban una relación entre ambos.

    Video: Intrigas en la CIA y Pentágono

    Video: Intrigas en la CIA y Pentágono
    (Publicado sábado 30 de agosto de 2014)

    Petraeus reconoció una relación extramarital el viernes, al renunciar al cargo de director general de la CIA.

    (De izq. a derecha) David Petraeus, John Allen, Jill Kelley y Paula Broadwell

    Un funcionario del Pentágono a bordo del avión que transportaba a Panetta a Australia, dijo que se revisan entre 20,000 y 30,000 páginas de correos electrónicos y otros documentos intercambiados entre Allen y Kelley entre 2010 y 2012, a fin de detectar "comunicaciones inapropiadas".

    El funcionario se abstuvo de decir si esta comunicación implicaba asuntos sexuales o si incluiría revelaciones no autorizadas de información secreta.

    Aclaró que no sabía si Petraeus era mencionado en los correos.

    Allen refuta haber participado en algún acto indebido. Si se descubre que Allen tuvo una relación con Kelley, podría enfrentar cargos de adulterio, un delito bajo el código de justicia militar.

    Allen sustituyó a Petraeus como el comandante de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, en julio de 2011. Está ahora en duda su nominación como el próximo jefe del Mando Estadounidense en Europa y como comandante de las fuerzas de la OTAN en ese continente.

    Así, el escándalo podría descarrilar la carrera de otra reputada figura militar.