Le robó feto del vientre

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    Una mujer de Milwaukee que confesó tratar de robar a un bebé al atacar a una mujer embarazada y extirparle el feto, fue hallada culpable de matar a los dos. Quería ser madre a como de lugar. Para saber más dale click aquí

    Una mujer de Milwaukee que confesó tratar de robar a un bebé por medio de atacar a una mujer embarazada y extirparle el feto, fue hallada culpable de matar a los dos. Los miembros del jurado deliberaron durante menos de dos horas antes de encontrar a Annette Morales-Rodriguez culpable de dos cargos de homicidio en primer grado intencional por las muertes de la madre y el feto ocurridas en octubre del 2011. Morales Rodríguez, de 34 años de edad, enfrenta una sentencia de cadena perpetua obligatoria cuando sea condenada el próximo 14 de diciembre, sin embargo el juez podría permitir la posibilidad de libertad condicional. Wisconsin no tiene la pena de muerte. Una pieza clave de evidencia durante el juicio fue una entrevista grabada en vídeo en la que Morales-Rodríguez describió a la policía el ataque a Maritza Ramírez Cruz, de 23 años de edad. La mujer admitió invitar a Ramírez-Cruz a su casa, golpearla y asfixiarla al punto de dejarla inconsciente y luego usar una pequeña navaja para extirpar el feto. Ella le dijo a los investigadores que estaba desesperada por tener un hijo, que había fingido un embarazo y que ideó un plan para robar un bebé no nacido a medida que se acercaba su supuesta fecha de dar a luz. Ramírez-Cruz murió debido a una combinación de pérdida de sangre, traumatismo y asfixia, y el feto de sexo masculino murió a consecuencia de la muerte de su madre, testificó un médico forense. Morales-Rodríguez no testificó, y sus abogados no llamaron a ningún testigo. Tampoco negaron que atacó a Ramírez-Cruz, pero argumentaron que las muertes fueron imprudentes, pero no intencionales. Pidieron a los miembros del jurado declararla culpable de un cargo menor de homicidio imprudente, primer grado, lo que conlleva una pena máxima de 40 años de prisión. "Nunca dijo que no lo hizo. Ella le dijo a la policía que ella hizo", dijo su abogada, Reyna Morales, al jurado de seis hombres y seis mujeres durante los alegatos finales. "Pero la evidencia ... desde el principio hasta el final es imprudente, imprudente, imprudente". Morales sostuvo que si su clienta hubiera tenido la intención de que la víctima mueriera, habría tenido un plan para deshacerse del cuerpo en vez de esconderlo en el sótano. También dijo que Morales-Rodríguez quería que el bebé sobreviviera para poder criarlo como propio. En la entrevista con la policía, Morales-Rodríguez explicó que ella estaba desesperada por darle un hijo a su novio, pero que no podía "permanecer embarazada". Dijo que dos veces fingió estar embarazada, y luego dijo que había perdido al bebé. La tercera vez consideró otro desenlace: robar el feto de una mujer hispana embarazada, dijo. Ella describió cómo fue a un centro comunitario para latinos y vio a Ramírez Cruz, madre de tres hijos en su 40va semana de embarazo. Morales Rodríguez dijo a la policía que le ofreció a Ramírez-Cruz un paseo y la llevó a su casa. Allí, golpeó a Ramírez-Cruz en la cabeza con un bate de béisbol y la estranguló hasta que perdió el conocimiento. Dijo que luego le puso cinta adhesiva sobre la boca y la nariz y envolvió su cabeza en una bolsa de plástico. Luego utilizó una pequeña navaja para abrir la cadera de la víctima y sacó al bebé, muerto. Los miembros del jurado escucharon una llamada al 911, en donde Morales-Rodríguez le dijo al operador que acababa de dar a luz a un bebé que no respiraba. En la investigación posterior y en la autopsia, un médico forense encontró evidencia de que el bebé no fue el producto de un parto natural. Un examen posterior verificó que Morales-Rodríguez no había dado a luz. Posteriormente, la policía encontró el cuerpo destripado de Ramírez-Cruz en el sótano de Morales-Rodriguez. Morales-Rodríguez se sentó en silencio a lo largo de los tres días de testimonio. Mantuvo la cabeza gacha y los ojos abiertos mientras escuchaba a través de auriculares a un intérprete traducir del inglés al español. El esposo de la víctima, Christian Mercado, trajo a su familia a Wisconsin desde Arecibo, Puerto Rico, hace un par de años. Penélope Solís, una amiga de la familia, dijo que el juicio había sido duro para Mercado, debido a las gráficas fotos de la autopsia, así como el video de vigilancia de una farmacia que mostraban a su esposa de compras con Morales-Rodríguez unas horas antes del asesinato.