EEUU: Escuelas advierten a padres sobre secuestros virtuales

Las autoridades aseguran que los timos de este tipo a menudo están dirigidos a padres de estudiantes universitarios.

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    Identity Theft Crime at Home Computer on Internet

    Las escuelas en Estados Unidos están advirtiendo a los padres de familia sobre una modalidad de engaño con que se pretende convencerlos de que alguno de sus hijos fue secuestrado -aunque no sea verdad- para sacarles dinero.

    Diversos casos de "secuestros virtuales" han ocurrido en los últimos dos meses en Virginia, California, Texas, Arizona y otros estados.

    Las autoridades aseguran que los timos de este tipo a menudo están dirigidos a padres de estudiantes universitarios; algunos han caído en el engaño y pagado miles de dólares. El fenómeno al parecer va en aumento a nivel nacional.

    En muchos casos, los padres reciben la llamada de un extraño que asegura tener en su poder a su hijo o hija, y a menudo proporcionan el nombre u otros detalles de la supuesta víctima.

    Algunos padres dijeron haber escuchado en sus teléfonos llanto o sollozos apagados de fondo. Después, la voz anónima ordena a los padres que transfieran dinero a cambio de la libertad del presunto secuestrado.

    "La verdad es que aprovechan el temor de la gente; y en este caso es un miedo muy intenso, el pensar que el hijo de uno ha sido secuestrado", dijo Jay Gruber, jefe de la policía en la Universidad Georgetown, donde un padre reportó el jueves de un engaño de ese tipo.

    En este caso, el padre se comunicó con su hijo mediante una red social y no pagó.

    Por lo general, el rescate exigido oscila entre 600 y 1.900 dólares, según la oficina de campo del FBI en Nueva York, que ya en enero de 2015 había emitido una alerta sobre esa forma de timo.

    Gruber señaló que el engaño apareció en Estados Unidos hace más de un año pero se ha vuelto más común recientemente.

    La semana pasada, Thirkel Freeman iba al volante de su vehículo acompañado de su esposa, Coretta, cuyo celular sonó de repente. Quien hizo la llamada decía tener secuestrada a la hija de ambos, Kiauna, estudiante de último año en la Universidad de Maryland.

    Esa persona incluso puso a una mujer en el teléfono que afirmaba ser Kaiuna, que tenía una voz similar y pedía a sus padres que pagaran el rescate. El hombre amenazó con matar a la joven si no era entregado el dinero.

    Coretta llamó a la policía, que dio instrucciones a la pareja vía telefónica mientras una unidad llegaba a donde se encontraban. Sin embargo, los padres transfirieron 1.300 dólares al hombre antes de darse cuenta que Kiauna se encontraba a salvo en las instalaciones universitarias.

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