Noticias de Nueva York
Hija de Michael Jackson lo despide con elogios y llanto
Muy emotivo el último adiós a Michael Jackson
PUBLICADO: 7 de julio de
2009, a las
10:58 am (este)
ACTUALIZADO: 9 de julio de
2009, a las
7:50 pm (este)
LOS ANGELES -- La hija de Michael Jackson habló en público por primera vez en su vida este martes y lo hizo este martes para decirle al mundo que el desaparecido cantante fue el mejor padre que pudo haber deseado. Paris-Michael Katherine Jackson ofreció una breve pero emotiva declaración ante las miles de personas que se congregaron el martes en el Centro Staples durante la ceremonia en que el mundo entero despidió a Michael jackson. Desde el día que nació, dijo la niña, su "papi" fue el mejor padre que uno pudiera imaginar.
Hija de M. Jackson estalla en lágrimas
"Sólo quería decirle que lo amo tanto", terminó expresando entre lágrimas.Fue un raro momento público para Paris-Michael y sus hermanos, Michael Joseph Jr., conocido como Prince Michael, de 12 años, y Prince Michael II, conocido como Blanket, de siete. Jackson protegía con avidez a sus hijos de los medios, cubriendo sus rostros con velos o máscaras cuando salían.Pero los tres niños subieron al escenario al final de la ceremonia conmemorativa. Los dos varones lucieron traje oscuro y corbata amarilla, al igual que el resto de los hombres de la familia Jackson. Prince subió a la tarima mascando goma y con el programa del evento en la mano. Blanket también sostenía el programa, así como un muñeco de Michael Jackson. Paris-Michael llevaba un vestido negro con adornos blancos y una pequeña cartera de patente. Los niños se consolaron unos a otros en el escenario mientras el público hacía lo propio desde sus asientos.El homenaje a Michael Jackson, sintonizado por millones de personas alrededor del mundo, adquirió desde el principio un tono más espiritual que espectacular, abriendo con un coro de iglesia que serenó su féretro dorado y siguiendo con discursos lúgubres y actuaciones musicales estilo gospel. El pastor Lucious W. Smith de la Iglesia Bautista de la Amistad (Friendship Baptist Church) en Pasadena pronunció la invocación, y luego Mariah Carey interpretó una dulce versión de la balada de los Jackson 5 "I'll Be There" a dúo con Trey Lorenz. "Nos juntamos y recordamos" dijo Smith, tomando parte de la letra del tema. "Mientras lo recordemos, él siempre estará allí para consolarnos". Millones de seguidores en todo el mundo se reunieron para ver la ceremonia, que se transmitió en vivo de Tokio a París y el resto del mundo por Internet. Entre quienes recordaron a Jackson estuvo el magnate musical Barry Gordy, el reverendo Al Sharpton y los grandes del baloncesto Magic Johnson y Kobe Bryant. Jennifer Hudson cantó el éxito de Jackson "Will You Be There" y John Mayer tocó con la guitarra una versión de "Human Nature". "Este es un momento que desearía no haber llegado a ver", dijo Stevie Wonder previo a su actuación. Usher rompió en lágrimas tras cantar "Gone Too Soon". El músico Smokey Robinson abrió el servicio leyendo declaraciones de los amigos cercanos de Jackson Diana Ross y Nelson Mandela. La declaración del líder surafricano terminó con una dolorosa admonición: "Sean fuertes". Aunque el evento fue catalogado como una celebración, algunos participantes aprovecharon la ocasión para defender a Jackson, cuya vida estuvo marcada tanto por críticas y desdén como por su chispeante talento. Gordy dijo que pese a lo que llamó "algunos momentos tristes y quizás algunas decisiones cuestionables de su parte", el título de Rey del Pop no era suficiente para Jackson. "Creo que simplemente fue el artista más grande que haya vivido", declaró. La emoción se elevó cuando Sharpton pronunció un fogoso elogio resaltando todas las barreras que Jackson rompió y los problemas que enfrentó. "Cada vez que era derribado, volvía a levantarse", dijo Sharpton, y el público se puso de pie para deshacerse en aplausos. "No había nada extraño en su papá", dijo después, dirigiéndose a los tres hijos de Jackson, sentados en primera fila. "¡Raro era con lo que su papá tenía que lidiar!" Tras bajar del escenario, cantos de "¡Mi-chael! ¡Mi-chael!" inundaron el lugar. Lionel Richie ofreció una interpretación gospel frente a un rayo de luz que evocaba una cruz. La ceremonia terminó con interpretaciones grupales de "We Are the World" y "Heal the World", que cantaron Lionel Richie, Hudson y miembros de la familia Jackson -- incluidos sus hijos -- frente a un fondo con símbolos de religiones de distintas partes del mundo. Se les unieron niños vestidos de blanco y otras varias personas que habían participado en el acto. Entonces miembros de la familia Jackson subieron al escenario para agradecerle al público y compartir sus pensamientos, sin poder ocultar su dolor al abrazarse durante los momentos finales de la ceremonia. Unas 20.000 personas acudieron al Centro Staples para ver llegar el féretro cubierto de flores con los restos de Jackson en una caravana escoltada por las autoridades. Los congregados constituyeron una representación visual de la vida de Jackson: negros, blancos y todos los matices en el medio, luciendo fedoras y tocados africanos, lentejuelas y máscarillas quirúrgicas. "No hay palabras para expresar lo que siento", dijo Dani Harris, una madre de 35 años de Los Angeles. "Estoy feliz de estar aquí, pero la ocasión no es tan alegre. Estoy feliz de estar aquí y tener cierto tipo de cierre. Pero aún no parece verdad". Los fans que obtuvieron entradas llevaron sus pulseras doradas y recogieron un programa también dorado al entrar. Los hermanos de Jackson cargaron su ataúd, todos con corbatas doradas, un guante blanco y lentes oscuros. Miembros de la familia Jackson se sentaron en la primera fila del Centro Staples, incluidos sus hermanos y lo que parecían ser sus tres hijos. Su hermano Jermaine Jackson subió al escenario a cantar "Smile" al tiempo que intentaba contener las lágrimas. La carroza fúnebre de Jackson llegó con una caravana de autos que la siguieron 16 kilómetros (10 millas) por un tramo cerrado de la autopista tras un servicio privado en un cementerio de Hollywood Hills. El subjefe de policía Sergio Díaz, jefe de operaciones del evento, dijo que las autoridades esperaban una multitud de 250.000 personas. Además de reporteros y aquellos con entrada para el servicio, sólo unas 1.000 personas rodearon el perímetro del Centro Staples, indicó. Fuera del Centro Staples, Claudia Hernández, de 29 años, dijo que cuando niña le encantaba oír la música de Jackson en su natal México. Ahora una maestra auxiliar en una guardería infantil en Los Angeles, Hernández dijo que lloró con la noticia de su muerte. "Estoy tratando de contener mis emociones", dijo Hernández, quien llevaba puesta la pulsera que le permitiría entrar al servicio y portaba una fotografía enmarcada de Jackson. "Sé que ahora está enseñándole a los ángeles a bailar". Más de 1,6 millones de admiradores se registraron en internet con la esperanza de poder asistir a la ceremonia en el Centro Staples, y sólo 8.750 fueron seleccionados. "Existen ciertas personas en nuestra cultura popular que simplemente capturan la imaginación de la gente. Y al morir, se hacen aún más grandes", dijo el presidente Barack Obama a CBS desde Moscú. "Ahora, debo admitir que esto también es alimentado por los medios las 24 horas del día de manera insaciable". La ciudad de Los Angeles creó el martes un website en el que los fans de Jackson pueden donar dinero para ayudar a la municipalidad a costear el servicio funeral en el Centro Staples. El vocero de la alcaldía Matt Szabo calculó que el servicio costaría entre 1,5 y 4 millones de dólares. No estuvo claro qué pasará con el cuerpo de Jackson. El cementerio Forest Lawn Memorial Park Hollywood Hills ha sido el destino final de estrellas como Bette Davis, Andy Gibb, Freddie Prinze, Liberace y más recientemente David Carradine y Ed McMahon. Pero el hermano de Jackson, Jermaine, ha expresado deseos de enterrarlo algún día en Neverland, su famoso rancho en el sur de California.
Hija de M. Jackson estalla en lágrimas"Sólo quería decirle que lo amo tanto", terminó expresando entre lágrimas.Fue un raro momento público para Paris-Michael y sus hermanos, Michael Joseph Jr., conocido como Prince Michael, de 12 años, y Prince Michael II, conocido como Blanket, de siete. Jackson protegía con avidez a sus hijos de los medios, cubriendo sus rostros con velos o máscaras cuando salían.Pero los tres niños subieron al escenario al final de la ceremonia conmemorativa. Los dos varones lucieron traje oscuro y corbata amarilla, al igual que el resto de los hombres de la familia Jackson. Prince subió a la tarima mascando goma y con el programa del evento en la mano. Blanket también sostenía el programa, así como un muñeco de Michael Jackson. Paris-Michael llevaba un vestido negro con adornos blancos y una pequeña cartera de patente. Los niños se consolaron unos a otros en el escenario mientras el público hacía lo propio desde sus asientos.El homenaje a Michael Jackson, sintonizado por millones de personas alrededor del mundo, adquirió desde el principio un tono más espiritual que espectacular, abriendo con un coro de iglesia que serenó su féretro dorado y siguiendo con discursos lúgubres y actuaciones musicales estilo gospel. El pastor Lucious W. Smith de la Iglesia Bautista de la Amistad (Friendship Baptist Church) en Pasadena pronunció la invocación, y luego Mariah Carey interpretó una dulce versión de la balada de los Jackson 5 "I'll Be There" a dúo con Trey Lorenz. "Nos juntamos y recordamos" dijo Smith, tomando parte de la letra del tema. "Mientras lo recordemos, él siempre estará allí para consolarnos". Millones de seguidores en todo el mundo se reunieron para ver la ceremonia, que se transmitió en vivo de Tokio a París y el resto del mundo por Internet. Entre quienes recordaron a Jackson estuvo el magnate musical Barry Gordy, el reverendo Al Sharpton y los grandes del baloncesto Magic Johnson y Kobe Bryant. Jennifer Hudson cantó el éxito de Jackson "Will You Be There" y John Mayer tocó con la guitarra una versión de "Human Nature". "Este es un momento que desearía no haber llegado a ver", dijo Stevie Wonder previo a su actuación. Usher rompió en lágrimas tras cantar "Gone Too Soon". El músico Smokey Robinson abrió el servicio leyendo declaraciones de los amigos cercanos de Jackson Diana Ross y Nelson Mandela. La declaración del líder surafricano terminó con una dolorosa admonición: "Sean fuertes". Aunque el evento fue catalogado como una celebración, algunos participantes aprovecharon la ocasión para defender a Jackson, cuya vida estuvo marcada tanto por críticas y desdén como por su chispeante talento. Gordy dijo que pese a lo que llamó "algunos momentos tristes y quizás algunas decisiones cuestionables de su parte", el título de Rey del Pop no era suficiente para Jackson. "Creo que simplemente fue el artista más grande que haya vivido", declaró. La emoción se elevó cuando Sharpton pronunció un fogoso elogio resaltando todas las barreras que Jackson rompió y los problemas que enfrentó. "Cada vez que era derribado, volvía a levantarse", dijo Sharpton, y el público se puso de pie para deshacerse en aplausos. "No había nada extraño en su papá", dijo después, dirigiéndose a los tres hijos de Jackson, sentados en primera fila. "¡Raro era con lo que su papá tenía que lidiar!" Tras bajar del escenario, cantos de "¡Mi-chael! ¡Mi-chael!" inundaron el lugar. Lionel Richie ofreció una interpretación gospel frente a un rayo de luz que evocaba una cruz. La ceremonia terminó con interpretaciones grupales de "We Are the World" y "Heal the World", que cantaron Lionel Richie, Hudson y miembros de la familia Jackson -- incluidos sus hijos -- frente a un fondo con símbolos de religiones de distintas partes del mundo. Se les unieron niños vestidos de blanco y otras varias personas que habían participado en el acto. Entonces miembros de la familia Jackson subieron al escenario para agradecerle al público y compartir sus pensamientos, sin poder ocultar su dolor al abrazarse durante los momentos finales de la ceremonia. Unas 20.000 personas acudieron al Centro Staples para ver llegar el féretro cubierto de flores con los restos de Jackson en una caravana escoltada por las autoridades. Los congregados constituyeron una representación visual de la vida de Jackson: negros, blancos y todos los matices en el medio, luciendo fedoras y tocados africanos, lentejuelas y máscarillas quirúrgicas. "No hay palabras para expresar lo que siento", dijo Dani Harris, una madre de 35 años de Los Angeles. "Estoy feliz de estar aquí, pero la ocasión no es tan alegre. Estoy feliz de estar aquí y tener cierto tipo de cierre. Pero aún no parece verdad". Los fans que obtuvieron entradas llevaron sus pulseras doradas y recogieron un programa también dorado al entrar. Los hermanos de Jackson cargaron su ataúd, todos con corbatas doradas, un guante blanco y lentes oscuros. Miembros de la familia Jackson se sentaron en la primera fila del Centro Staples, incluidos sus hermanos y lo que parecían ser sus tres hijos. Su hermano Jermaine Jackson subió al escenario a cantar "Smile" al tiempo que intentaba contener las lágrimas. La carroza fúnebre de Jackson llegó con una caravana de autos que la siguieron 16 kilómetros (10 millas) por un tramo cerrado de la autopista tras un servicio privado en un cementerio de Hollywood Hills. El subjefe de policía Sergio Díaz, jefe de operaciones del evento, dijo que las autoridades esperaban una multitud de 250.000 personas. Además de reporteros y aquellos con entrada para el servicio, sólo unas 1.000 personas rodearon el perímetro del Centro Staples, indicó. Fuera del Centro Staples, Claudia Hernández, de 29 años, dijo que cuando niña le encantaba oír la música de Jackson en su natal México. Ahora una maestra auxiliar en una guardería infantil en Los Angeles, Hernández dijo que lloró con la noticia de su muerte. "Estoy tratando de contener mis emociones", dijo Hernández, quien llevaba puesta la pulsera que le permitiría entrar al servicio y portaba una fotografía enmarcada de Jackson. "Sé que ahora está enseñándole a los ángeles a bailar". Más de 1,6 millones de admiradores se registraron en internet con la esperanza de poder asistir a la ceremonia en el Centro Staples, y sólo 8.750 fueron seleccionados. "Existen ciertas personas en nuestra cultura popular que simplemente capturan la imaginación de la gente. Y al morir, se hacen aún más grandes", dijo el presidente Barack Obama a CBS desde Moscú. "Ahora, debo admitir que esto también es alimentado por los medios las 24 horas del día de manera insaciable". La ciudad de Los Angeles creó el martes un website en el que los fans de Jackson pueden donar dinero para ayudar a la municipalidad a costear el servicio funeral en el Centro Staples. El vocero de la alcaldía Matt Szabo calculó que el servicio costaría entre 1,5 y 4 millones de dólares. No estuvo claro qué pasará con el cuerpo de Jackson. El cementerio Forest Lawn Memorial Park Hollywood Hills ha sido el destino final de estrellas como Bette Davis, Andy Gibb, Freddie Prinze, Liberace y más recientemente David Carradine y Ed McMahon. Pero el hermano de Jackson, Jermaine, ha expresado deseos de enterrarlo algún día en Neverland, su famoso rancho en el sur de California.
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