La Ley del Silencio
Julio Bracho es "Ángel Carrasco"
El Demonio vestido de ÁngelSi Magdalena se muere de la envidia por su hermana Natalia, Ángel Carrasco, se ha muerto del odio, desde siempre, por todo el mundo: por Javier, por Fernando, por su padre Arturo, por Francisco y hasta por su fiel ayudante, Ricky con quien mantiene un oscuro negocio fronterizo de tráfico de autos robados en donde están metidos casi por obligación más de uno de los habitantes de El Silencio. La rabia de Ángel se alimenta porque nunca lo quisieron, nunca lo valoraron. Desde muy pequeño, habiendo nacido en cuna acaudalada, estudió en el mejor colegio y por esa época, conoció a la mujer por la que perdió la cabeza: Natalia.Pero es claro que ella jamás lo consideró una posibilidad. Mientras Fernando esperaba paciente a que algún día pudiera tener algo con ella, Ángel se encargó todo el tiempo de rumiar para siempre un resentimiento contra el futuro sacerdote de El Silencio. Luego, cuando Fernando se convirtió en novio de la mayor de las Aguirre, Ángel entonces enfocó toda su rabia hacía él. Y la ira aumentaba día a día cuando se dio cuenta de que Fernando ascendía en la propia empresa de su padre y que se iba a convertir con el tiempo, en el esposo de la mujer por la cual, él podía llegar a pasar por encima de lo que fuera con tal de tenerla para él.Y efectivamente: sin ningún tipo de consideraciones, Ángel planeó con la calma de un zorro al acecho, el plan perfecto para que Natalia, la mujer de la cual estaba obsesionado (no enamorado), fuera suya. Para ello, enredó a Magdalena, y aprovechó la obsesión que la envidiosa mujer mantenía a su vez por Fernando. Ángel le hizo creer a la menor de las Aguirre que era parte de una “sociedad”, de un interés en común, el cual era separar rotundamente a la futura pareja. Y lo peor fue que Magdalena se mostró de acuerdo, mordió su anzuelo y hasta cayó en sus encantos.Pero los planes no funcionaron. Ángel sentía que la voluntad de Fernando era de hierro, que él no sentía nada por Magdalena y que todo lo que tenían planeado para que él sucumbiera ante sus encantos, estaba resultando un desastre. Por eso, el día del matrimonio, al ver que sus planes previos habían fallado, la emprendió contra Magdalena, la cual, agotaba las últimas esperanzas con un discurso amenazante pero poco convincente para él: que esperaba un hijo de Fernando.Sin tolerar que Magdalena diera un paso sin su autorización y acostumbrado siempre a dominar a los demás con sus ideas y sus intenciones, Ángel perdió la cabeza por un momento en su vida y preso del impulso se enfrascó en una discusión que terminó en un grave accidente: Magdalena quedó inconsciente a tal punto que en cualquier momento podía perder su vida junto con el bebé que efectivamente crecía en su vientre y que era, a la postre, de él.Fue así como Ángel, tuvo un golpe del destino y por un momento la vida jugó a su favor: atónito pero aliviado vio cómo las fichas se acomodaban para hacer ver a todos, que el culpable de lo sucedido había sido su “amigo” Fernando, quien ahora iba a pagar una condena.Sin embargo, Ángel lucha contra el tiempo. Su gran afán será mantener oculta la verdad: que nadie se entere de que él es el verdadero agresor de Magdalena; el verdadero hombre que intentó quitarle la vida, y que, por salvarse de la cárcel, y sacarse a Fernando del camino para quedarse con Natalia, será capaz de intentarlo una y mil veces más… Ángel es la amenaza permanente, la sombra más maligna que acecha tanto a Fernando, como a Natalia, a Magdalena, y al propio padre Javier a quien, diabólicamente terminará confesándole su gran secreto con el fin de atormentarlo hasta el final de sus días.

