Un día como, un 5 de octubre, hace hace un año, el mundo quedó impactando al conocer la noticia de que Steve Jobs, el fundador de Apple, había fallecido. Esta columna, de la escritora Anjanette Delgado, fue publicada originalmente en 2011 luego de su partida, y recoge momentos reveladores de uno de sus discursos más famosos.
Toda la vida tuve problemas con el trabajo. Lo hacía, pero me asfixiaba. ¡Yo quería ser creativa! No quería doblegarme ante la corporación, la avaricia y las pequeñeces de los grandes intereses. Creía que decirle a algún jefe exactamente lo qué podía hacer con su miserable salario y sus
estúpidas reglas, era el equivalente de hacer escuchar mi voz, de tener algún poder.
"Fast-forward" al 1997: Steve Jobs. Este hombre había caído y se había levantado. Tenía creatividad para unos cuantos planetas. Fue despedido de la compañía que él mismo había creado y ahora regresaba, dijo, porque amaba lo que hacía y mientras tuviera eso, sería feliz. Nadie le podía quitar su poder de crear. Lo demás es, por supuesto, historia.
Otro brinco hacia adelante en el tiempo. Mis demonios han aprendido a combinar el trabajo y la creatividad. Soy creativa dentro y fuera de "la corporación". Cuando quiero sufrir, escribo novelas. Mis hijas, de veintiún y veinticuatro años, son las que ahora tienen problemas con el trabajo.
Quizás por eso, este año, cuando escuché sobre la muerte de Steve Jobs y lloraba desconsolada como tantos que nunca lo conocieron, comencé a buscar sus discursos para enviárselos a mis hijas. Gracias a Youtube, al Internet, y a la fascinación del mundo con este hombre, sus palabras podían ser un regalo para ellas. Para que no perdieran tiempo como yo: tratando de hacer que el trabajo y la creatividad convivieran en paz en sus vidas.
En el transcurso de la investigación que hice con el propósito de editar un libro de citas para la casa editorial con la cual trabajo, encontré éstas en uno de sus discursos más famosos, ofrecido en la Universidad de Stanford en el 2005. Este discurso incluye algunos de los comentarios más transformadores alguna vez hechos por este científico de la seducción en masa y alquimista de la comunicación.
En estos tiempos de desempleo, de miedo, de frustración laboral... ojalá, aquí traducidas para ustedes, sean el regalo que inspire a crear nuevas metas de trabajo y creatividad para este 2012.
El trabajo y la creatividad según Steve Jobs:
1. 1. "Entonces, me despidieron. ¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú mismo creaste?” (And then I got fired. How can you be fired from a company you created?)
2.2 2. “Fue un fracaso muy público, e incluso pensé en huir del valle (Silicon Valley). Pero algo comenzó a despertarse en mí—aún amaba lo que hacía. Lo que ocurrió en Apple no había cambiado eso en lo absoluto. Me habían rechazado, pero yo seguía enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo”.
<<Mira el discurso en Youtube.>>
3. “No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que me pudo haber pasado. El peso de ser exitoso fue remplazado con la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de todo. Me liberó para entrar en uno de los períodos más creativos de mi vida”.
4.
"No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante. Sólo puedes conectarlos mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán en el algún momento en tu futuro. Tienes que confiar en algo—en tu instinto, en el destino, en la vida, el karma, lo que sea.
Este método nunca me ha fallado, y ha marcado la diferencia en mi vida”.
5. “Tienes que encontrar aquello que amas. Y esto es tan cierto para tu trabajo como para tus amantes. Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideres un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que haces. Si no lo has encontrado (lo que amas) aún, sigue buscando. No te conformes”.
7. “Durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: ´Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?' Y si la respuesta seguía siendo ‘No’ durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo”.
8. “Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo—las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso—se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir a tu corazón”.
9. Tu tiempo es limitado, así que no lo gastes viviendo la vida de otro.No dejes que el dogma te atrape—que es lo mismo que vivir con los resultados de los pensamientos de otros. No dejes que el ruido de las opiniones de los demás ahogue tu propia voz interior.Y lo más importante, tén el valor de seguir a tu corazón y a tu intuición.De algún modo, ellos ya saben en lo que tú realmente quieres convertirte. Todo lo demás es secundario".
10. " Quédate hambriento. Quédate imprudente. (Citando la edición final de “The Whole Earth Catalog”) Y siempre he deseado eso para mí mismo. Y ahora, cuando se gradúan para comenzar de nuevo, se los deseo a ustedes. Quédense hambrientos. Quédense imprudentes”.