La Primera Dama no nos defraudó y una vez más demostró que tiene un gusto exquisito en temas de moda. Para el baile de investidura optó por un diseño rojo de Jason Wu que contrastó favorablemente con su tez.
El vestido fue hecho a su medida e incluye un anillo de oro blanco en la clavícula, adornado con diamantes pavé. Wu dijo que el color rojo vibrante del vestido había sido una elección bien meditada.
El talentoso creador taiwanés también vistió a Obama para el baile ibaugural del 2009, pero en aquella gala eligió un vestido blanco etéreo, y según cuenta el diseñador nunca pasó por su cabeza que una vez más, Michelle lo eligiría.
"Como la última vez, tuve que dejarme guiar por mi instinto", aclaró Jason, “Tenía que ponerme a pensar en la mujer del vestido. Después de cuatro años en el cargo, pensé que el país estaba listo para ver a una Primera Dama confiada, en rojo”
"Traté de obtener algo perfecto para que ella se sintiera realmente cómoda, segura y a la moda", "Michelle es una mujer tan increíblemente fuerte que se ve bien en todo lo que lleva." aclaró Wu.
El vestido rojo de cuello halter en chifón y ceñido a la cintura, es mucho más sexy y elegante que el del 2009. Además lució en todo su esplendor su nuevo corte, una melena "midi" con flequillo. Con unos cómodos zapatos de Jimmy Choo, varias pulseras de plata y anillo en el vestido, Michelle ha pasado con aplausos este examen de estilo.
A la pareja Obama se les vió muy enamorados, intercambiándose miradas y quizá más cariñosos que de costumbre. No cabe duda que el presidente de EEUU y su mujer supieron cómo sorprender.