El Día de Acción de Gracias es una ocasión para festejar, reunirse con la familia y disfrutar de la buena comida… ¡sin remordimientos!
Si estás cuidando tu figura, tenemos la solución para que ese día no tires todo tu esfuerzo por la borda. Sólo es cuestión de organizarte y planificar. Apunta estos consejos.
1. Por la mañana. Si llegas a la cena con mucha hambre, te será más difícil seleccionar los alimentos y las cantidades que te convienen. Comienza el día con un desayuno nutritivo y saludable.
2. Utiliza ingredientes light. Cuando vayas a preparar las exquisiteces con las que te lucirás, procura sustituir los ingredientes habituales por otros semejantes que sean bajos en grasa, por ejemplo: edulcorante por azúcar, puré de fruta en lugar de aceite en preparaciones horneadas…
3. Disfruta de la comida. Come despacio, mastica saboreando cada bocado. Así disfrutarás más de cada plato y te permitirá saber a tiempo cuando ya estés saciada.
4. Mantén tus porciones pequeñas. Antes de cenar, determina qué comerás y cuánto. Para disfrutar de una delicia bastan un par de bocados, no dos platos enteros. Sírvete cantidades moderadas y disfruta de todo un poco.
5. El alcohol. Como sabes, las bebidas alcohólicas no son precisamente buenas para cuidar la silueta. Disfruta de una copa de vino o champán, brinda, y luego cámbiate a una bebida más saludable o agua natural.
6. Refuerza tus ejercicios. Durante las fiestas no sólo se suele comer más sino que además es habitual dejar la rutina de ejercicios. Planifica, agenda y dedícale el tiempo que necesitas para mantenerte en forma.
7. Un día distinto. Si eres más atrevida y quieres escapar un poco de las tradiciones, puedes planear un día diferente: organiza un día de actividades con tu familia en algún lugar interesante y atractivo. Porque, en el fondo, de eso se trata: de pasarla bien, en familia.