El Tri
Que pena Zizou
Fútbol - Mundial 2006
Hablemos del TriPor Andrés Cantor
Deportes TelemundoEl malo de la película terminó siendo el mejor jugador del Mundial.Lección número uno: Nunca elegir a los ganadores de los premios antes del final de la competencia. La urgencia mediática puede esperar y aquellas empresas comerciales que tienen ligado su nombre a los premiados deberán entender.En el mundial de la tolerancia, el de las proclamas anti-racistas, resulta que el argelino Zidane es el gran culpable porque reaccionó violentamente a las provocaciones físicas y verbales de un tal Materrazzi que usó un artilugio tan viejo como el fútbol cuyo objetivo final fue alcanzado.Lo que haya escuchado Zizou no es nada que no le hayan dicho antes y el francés seguro se cobró viejas cuentas contra el sucio de Materrazzi (Dios salve el fútbol, es campeón del mundo). Zidane, se equivocó.El malo fue el causante de la reacción del mejor de todos que cayó en el juego y no pudo resistir con la cabeza fría a diez minutos del final de su brillante carrera. No podemos justificar a Zidane pero tampoco podemos pintar a Materrazzi como la gran víctima.El italiano, ese que le pega a todo lo que se mueve, aquel que no debió terminar el partido semifinal de Champions por el codazo artero y criminal contra Sorín que el árbitro no vio –al final los jueces europeos eran tan malos como parecían-, el mismo que se fue expulsado contra Australia por juego brusco grave, tuvo la enorme fortuna de jugar el mundial sólo por la lesión de Nesta.Italia no mereció ganar la final porque Francia fue más, jugó mejor, terminó más entera y generó todo el fútbol del segundo tiempo y del suplementario. Y ahora resulta que Medina Cantalejo, el que metió a Italia en cuartos inventando un penal contra Australia, dice haber sido el que informó a Elizondo de la agresión del francés.Me pregunto porque no lo hizo en tiempo real, después de todo, el cabezazo fue demasiado grave como para avisarle al juez dos minutos más tarde e instantes después que la televisión pasaba la primera repetición de la jugada. Hasta hoy, el video no sirve como elemento de juicio y me pregunto porque se utilizó disimuladamente en esta instancia.Sólo la comisión disciplinaria está facultada para juzgar ex profeso, y el español no debió recurrir a la imagen para fallar. Entiendo que es un elemento al alcance que saca de la duda a cualquiera y que condena a quien lo merece pero por ahora no es parte del juego y en este mundial fueron demasiadas las jugadas polémicas que debieron haber sido juzgadas por el mismo criterio. No se trata de estimular la trampa, solo de mantener una constante.Lección número dos: Si el video sirve para condenar, que sirva también para juzgar los horrores de los pitos cuyos fallos groseramente equivocados castigaron y premiaron a quienes no los merecían.Lección número tres: El doble mensaje es peligroso. Como explicarle a los chicos que Zidane ganó el premio al mejor jugador del Mundial a pesar de la agresión inaceptable y condenable por donde se la mire. ¿Ser el mejor significa que entonces para lograrlo vale todo? El premio estaba elegido de antemano –eso entiendo- y nadie hubiera quedado mal si Cannavaro, por ejemplo, terminaba siendo el elegido. Fue una fiera durante todo el Mundial y la figura de la final. Y además, fue campeón.Es imposible saber cual hubiese sido el desenlace de la final sin la expulsión de Zizou, a quien recordaré por siempre, por su magia y su fantasía y por su fineza para jugar al fútbol.El correr del tiempo hará que sepamos perdonar a un hombre de bien por su fantástica e irrepetible carrera llena de gloria y no por su minuto final. Y si el mundo se detiene hoy a hablar de él-para bien o para mal- debe ser porque él solo eclipsó al campeón del mundo. Pasarán muchos años y todos nos acordaremos de esta final por Zidane, no precisamente por el virtuosismo ni el fútbol de Italia. Que fue campeón, y punto.Otros artículos de Andrés Cantor
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