El Maracanazo antes del Mineirazo

Los brasileños tienen desde el martes otra herida de esas que no cicatrizan nunca, además del famoso "Maracanazo" de hace 64 años.

El Maracanazo antes del Mineirazo
Crédito: Getty Images
Por AP/TELEMUNDO LOCAL 26 de julio de 2014

Brasil sufrió la peor goleada de su historia tras caer 7-1 contra Alemania en las semifinales de la Copa del Mundo. La pentacampeona, que perdió el partido decisivo del Mundial de 1950 en casa ante Uruguay, fue humillada por el imparable rodillo alemán, que pasó como un vendaval por Belo Horizonte.


"Es el día más triste de la historia del fútbol brasileño", dijeron en la televisión brasileña O Globo, que emite los partidos del torneo.


Así fue el triste final para la selección de Brasil


Las lágrimas de los futbolistas brasileños se confundieron con las de los aficionados, que jamás pensaron terminar de semejante manera su aventura en el Mundial, que regresaba al país por primera vez desde 1950.


En las gradas del estadio Mineirao el público lloraba antes del entretiempo, cuando Alemania ganaba 5-0 y el destino estaba sellado. Los rostros de los futbolistas reflejaban tensión, desazón e incredulidad, aturdidos por un resultado jamás antes visto por la gloriosa "Verdeamarela".


"Yo quería ver al pueblo sonriendo. Todos saben que esto era lo más importante para mí", expresó David Luiz, capitán de la selección, bañado en lágrimas. "Siento mucha tristeza, pero hemos aprendido mucho también en la vida".


La derrota generó una enorme tensión en la playa de Copacabana en Río de Janeiro, donde decenas de miles de hinchas seguían en directo las semifinales de la Copa del Mundo en el FanFest.


Después del quinto gol alemán en el primer tiempo, centenares de personas empezaron a correr desde la playa hacia las calles en una estampida que generó pánico entre los que seguían el encuentro. Los numerosos agentes de policía trataron de contener las carreras, cuyo origen no estaba inmediatamente claro.


La policía en Sao Paulo reportó por lo menos seis incidentes en donde las peleas, los asaltos y la quema de autobuses se produjeron tras la derrota de la selección nacional ante Alemania.


Asimismo, al menos siete personas fueron arrestadas a consecuencia de los disturbios mientras que la fuerza policial se vio obligada a hacer acto presente en otras ciudades como Salvador de Bahía y Recife.